¿Te podría castigar el jefe por celebrar un gol en la oficina? Esto supone la ley
Durante el Mundial 2026, millones de personas estarán pendientes de los partidos aun cuando se encuentren en la oficina o cualquier centro de trabajo. Y al llegar un gol, las reacciones podrían ser inevitables.
La duda es si dicha celebración puede generar algún problema laboral o si la Ley Federal del Trabajo (LFT) contempla consecuencias, aquí en el sitio “El Mundo del Derecho” te explicamos los detalles.
¿La ley prohíbe celebrar un gol en la oficina?
La Ley Federal del Trabajo (LFT) no contiene ningún elemento que prohíba celebrar un gol, apoyar a una equipo o mostrar entusiasmo por un evento deportivo dentro del centro laboral.
Sin embargo, eso no significa que los trabajadores puedan dejar de cumplir con sus obligaciones durante la jornada.
El artículo 134 de la LFT establece que las personas trabajadoras deben desempeñar sus labores bajo la dirección del patrón y ejecutar el trabajo con la intensidad, cuidado y esmero apropiados. Además, están obligadas a cumplir las disposiciones del reglamento interior de trabajo cuando exista.
Por ello, una celebración breve difícilmente generaría consecuencias laborales por sí misma, siempre que no afecte el desarrollo normal de las actividades.
¿En qué casos podría intervenir el patrón?
El problema no sería el gol, sino las conductas que puedan derivarse de él. Por ejemplo, podrían surgir conflictos si una persona abandona reiteradamente su puesto para ver el partido, suspende sus labores sin autorización, provoca alteraciones en el centro de trabajo o incumple las obligaciones que le corresponden durante la jornada.
En estos casos, el empleador podría aplicar las medidas disciplinarias previstas en el reglamento interior de trabajo de la empresa, siempre que éstas sean proporcionales y se encuentren previamente establecidas.
Es por ello que la propia Ley Federal del Trabajo reconoce la facultad de los centros laborales para establecer reglas relacionadas con el orden, la disciplina y el adecuado funcionamiento de las actividades productivas.
En conclusión: durante el Mundial 2026, los trabajadores conservan su derecho a disfrutar del ambiente futbolístico y al mismo tiempo deben cumplir con las responsabilidades inherentes a su empleo.
En otras palabras, la ley no castiga celebrar un gol en la oficina; lo que podría generar consecuencias es descuidar el trabajo o incumplir las obligaciones laborales aprovechando el pretexto del partido.

