Mundial 2026: ¿tu jefe podría meterse en problemas al poner los partidos en la oficina?
Imagina que México juega un partido decisivo del Mundial 2026 y tu jefe toma una decisión que lo convierte en el favorito de la oficina: encender una pantalla para que todos sigan el encuentro durante la jornada laboral.
Pero antes de celebrar el gol de la Selección, es importante analizar los derechos de transmisión. Aquí en el sitio “El Mundo del Derecho” te explicamos los detalles.
Dudas por ver partidos del Mundial 2026 en la oficina
El debate tiene su origen en los derechos de transmisión de los encuentros deportivos. De acuerdo con lo explicado por el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI), existe una diferencia entre contratar una señal para uso doméstico y utilizarla para exhibir contenidos ante grupos de personas en determinados espacios.
Por ello, las advertencias emitidas para bares, restaurantes y otros establecimientos comerciales despertaron una nueva interrogante: qué ocurre cuando la transmisión se realiza dentro de una oficina para que decenas de trabajadores sigan un partido al mismo tiempo.
La diferencia puede parecer menor, pero desde la perspectiva de los derechos de transmisión no siempre es lo mismo ver un partido en la sala de una casa que proyectarlo en un espacio colectivo.
¿Tu jefe podría ser multado?
Hasta ahora, las advertencias públicas se han enfocado principalmente en negocios que utilizan los partidos como un atractivo para clientes o consumidores.
Sin embargo, el tema ha llamado la atención porque los derechos de transmisión suelen estar sujetos a condiciones específicas de uso, por lo que no todas las licencias permiten necesariamente los mismos tipos de exhibición.
Por ello, antes de concluir que una empresa podría ser sancionada, sería necesario analizar las características particulares de cada caso, así como las condiciones bajo las cuales se contrató el servicio de televisión o transmisión correspondiente.
En otras palabras, actualmente no existe una regla pública que establezca que todas las oficinas necesiten una licencia especial para ver los partidos del Mundial 2026, pero tampoco conviene asumir que cualquier transmisión colectiva está automáticamente cubierta por un contrato de uso doméstico.
Lo que deberían revisar las empresas
Ante la expectativa que generará el Mundial 2026, las empresas interesadas en transmitir los partidos a sus trabajadores podrían revisar las condiciones de uso del servicio que tienen contratado y verificar si existen restricciones relacionadas con exhibiciones colectivas.
La recomendación cobra relevancia porque los derechos de transmisión de eventos deportivos suelen distinguir entre el consumo personal de una señal y determinados usos realizados ante grupos de personas.
Por ello, antes de convertir una sala de juntas, un comedor o un área común en una pequeña fan zone mundialista, puede ser conveniente conocer las condiciones de la licencia aplicable y evitar contratiempos relacionados con los derechos de transmisión.

