¿Qué plazo tienes para demandar por un despido injustificado? Esto dice la ley
Después de un despido, es común concentrarse en encontrar un nuevo empleo, resolver gastos pendientes o simplemente asimilar la situación. Pero mientras todo eso ocurre, hay algo que sigue avanzando sin detenerse.
Se trata de un plazo legal que puede influir directamente en la posibilidad de reclamar una indemnización, pero muchos desconocen cuándo comienza y qué sucede si se deja pasar. Aquí en el sitio “El Mundo del Derecho” te explicamos.
El plazo empieza a correr desde el despido
La Ley Federal del Trabajo (LFT) establece en su artículo 518 que las acciones de las personas trabajadoras separadas de su empleo prescriben en un plazo de dos meses.
Esto significa que una persona considera que fue despedida injustificadamente cuenta con un plazo de dos meses para iniciar las acciones legales correspondientes.
El plazo comienza a contarse a partir del día siguiente a aquel en que ocurrió la separación laboral, por lo que esperar demasiado tiempo puede jugar en contra del trabajador.
¿Qué puedes reclamar?
Dentro de ese periodo, la persona trabajadora puede acudir ante las autoridades laborales para reclamar diversos derechos derivados del despido.
Entre ellos se encuentran la reinstalación en el puesto de trabajo, el pago de indemnizaciones, prestaciones pendientes y otros conceptos que procedan conforme a la ley.
Por ello, cuando existe una inconformidad con la terminación de la relación laboral, los especialistas en derecho laboral suelen recomendar actuar lo antes posible y buscar asesoría para conocer las opciones disponibles.
Pero es importante aclarar que el plazo de dos meses no necesariamente corre de manera continua. La propia ley laboral prevé que la prescripción puede suspenderse cuando la persona trabajadora presenta una solicitud de conciliación prejudicial ante el Centro de Conciliación correspondiente.
Esto significa que el tiempo deja de correr mientras se desarrolla esta etapa obligatoria y vuelve a contabilizarse una vez que concluye el procedimiento o se emite la constancia respectiva.
En conclusión: si consideras que tu despido fue injustificado, lo más importante es no asumir que puedes reclamar en cualquier momento. Para ello la ley fija un plazo y conocerlo puede marcar la diferencia para ejercer los derechos.

