¿Pueden obligarte a trabajar más de 8 horas diarias? Esto dice la ley
La duración de la jornada laboral es uno de los derechos básicos de las personas trabajadoras y está claramente regulada por la Ley Federal del Trabajo (LFT). Sin embargo, en la práctica, aún persisten dudas sobre si un patrón puede obligar a laborar más de ocho horas al día y bajo qué condiciones esto sería legal.
La respuesta es no de manera arbitraria, ya que la ley establece límites precisos y reglas específicas para las horas extraordinarias. Aquí en el sitio “El Mundo del Derecho” te explicamos los detalles.
¿Cuántas horas dura una jornada laboral?
El artículo 61 de la LFT establece que la duración máxima de la jornada es:
• 8 horas para la jornada diurna
• 7 horas para la jornada nocturna
• 7 horas y media para la jornada mixta
Estos límites son obligatorios y no pueden modificarse de forma unilateral por el empleador.
¿Cuándo sí se puede trabajar más de 8 horas?
La ley permite laborar horas extraordinarias únicamente en casos excepcionales y de manera temporal. El artículo 66 de la LFT señala que la jornada puede prolongarse por circunstancias extraordinarias, pero siempre respetando lo siguiente:
• No pueden exceder de 3 horas diarias
• No pueden repetirse por más de 3 veces a la semana
Es decir, como regla general, no se pueden trabajar más de 9 horas extra a la semana.
¿Me pueden obligar a hacer horas extra?
No. Las horas extraordinarias no deben imponerse como regla permanente. Si el patrón obliga de forma sistemática a laborar más allá de la jornada legal, podría estar incurriendo en una violación a la LFT.
Además, si un trabajador se niega a realizar horas extra fuera de los supuestos legales, esa negativa no constituye una causa justificada de despido.
¿Cómo deben pagarse las horas extra?
El artículo 67 de la LFT establece que las primeras 9 horas extra de labor a la semana deben pagarse al doble.
En caso de exceder ese límite, las horas adicionales deben pagarse al triple. Mientras que el incumplimiento de estas disposiciones puede generar sanciones para el patrón.
En conclusión, conocer estos límites permite identificar abusos laborales y exigir el respeto a los derechos que la ley reconoce, incluso cuando se trate de cargas de trabajo recurrentes o normalizadas en algunos centros laborales.

