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¿Me puede obligar mi jefe a firmar un nuevo contrato en 2026? Esto dice la ley

Con el inicio de un nuevo año, algunas empresas aprovechan para hacer ajustes administrativos, lo que ha llevado a muchos trabajadores a preguntarse si su empleador puede obligarlos a firmar un nuevo contrato laboral en 2026. La respuesta no es automática y depende de las condiciones bajo las cuales se pretenda realizar ese cambio.

Para ello la Ley Federal del Trabajo (LFT) establece reglas claras sobre la vigencia de los contratos, los derechos adquiridos y los límites que tienen los patrones para modificar las condiciones laborales. Aquí en el sitio “El Mundo del Derecho” te damos los detalles.

¿Es obligatorio firmar un nuevo contrato cada año?

No, la LFT no obliga a las personas trabajadoras a firmar un nuevo contrato por el simple inicio de un año calendario. De hecho, cuando la relación laboral es por tiempo indeterminado, el contrato sigue vigente mientras subsista la prestación del servicio, sin necesidad de renovaciones anuales.

El artículo 35 de la LFT señala que las relaciones de trabajo pueden ser por obra determinada, por tiempo determinado o por tiempo indeterminado, y esta última es la regla general. En estos casos, el contrato no pierde validez al cambiar de año.

¿Cuándo sí pueden pedirte firmar un nuevo contrato?

Un patrón puede proponer la firma de un nuevo contrato únicamente cuando exista una modificación real y legal en la relación laboral, por ejemplo:
• Cambio de puesto o funciones
• Ajuste de jornada u horario
• Modificación del esquema salarial
• Cambio de centro de trabajo

Sin embargo, la ley es clara: ninguna modificación puede implicar la renuncia a derechos ya adquiridos.

¿Pueden obligarte a firmar algo que te perjudica?

No. El artículo 5 y el artículo 33 de la LFT establecen que son nulos los convenios o contratos que impliquen la renuncia de derechos laborales, como antigüedad, salario, prestaciones o estabilidad en el empleo.

Además, aunque un trabajador firme un documento bajo presión, eso no lo hace automáticamente válido, ya que la ley protege los derechos mínimos irrenunciables.

¿Qué pasa si te niegas a firmar?

Negarse a firmar un nuevo contrato no es causa legal de despido, siempre que el trabajador continúe cumpliendo con sus labores en los términos originalmente pactados.

Si el patrón condiciona la permanencia en el empleo a la firma de un nuevo contrato que reduce derechos, podría configurarse un despido injustificado, con las consecuencias legales correspondientes.

En conclusión, antes de firmar cualquier documento, es fundamental revisar su contenido y confirmar que no implique la pérdida de derechos adquiridos, ya que la legislación laboral es clara en señalar que la antigüedad, el salario y las prestaciones son irrenunciables, sin importar el momento en que se pretenda modificar la relación de trabajo.

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