¿Te pueden castigar o prohibir llorar en el trabajo? Esto supone la ley
Un momento difícil puede alcanzar a una persona trabajadora en cualquier momento. Pero, ¿llorar durante la jornada es motivo suficiente para aplicar un castigo?
La Ley Federal del Trabajo (LFT) no regula las emociones, aunque sí protege el trato digno y fija límites sancionar a trabajadores. Aquí en el sitio “El Mundo del Derecho” te explicamos los detalles.
¿Te pueden prohibir llorar en el trabajo?
Si tú o algún trabajador suelta una lágrima en plena jornada no debe preocuparse, debido a que no existe una disposición en la LFT que permita a los patrones prohibir una emoción.
El artículo 3 de la LFT señala que el trabajo debe desarrollarse bajo dignidad y respeto de las personas. Además, la fracción VI del artículo 132 obliga a los patrones a evitar el “mal trato de palabra o de obra”.
Incluso ante un episodio de lágrimas de los trabajadores, el jefe o la empresa podría estar dispuesto a ofrecer un espacio privado o unos minutos para recuperarse.
Es decir, queda prohibido exhibir, burlarse o humillar a algún trabajador por lo ocurrido.
¿Llorar puede ser motivo de una sanción o despido?
No, el artículo 47 de la LFT enumera las causas por las que se podría despedir a un trabajador sin responsabilidad y la acción de llorar no aparece entre ellas.
Tampoco se puede imponer una sanción solamente por expresar la emoción del llanto. Cualquier medida disciplinaria debe ser válida y estar prevista en el Reglamento Interior de Trabajo.
Sin embargo, la lagrimas de un trabajador no son un pretexto válido para abandonar sus actividades o retirarse sin avisar. En caso de ser necesario, deberá solicitar el permiso correspondiente al jefe o patrón.
En conclusión: las lágrimas de una trabajadora o trabajador no representan una falta, por lo que estaría prohibido aplicar un castigo o despido ya que no es una causa establecida en la LFT.

