¿Qué pasa si un progenitor se lleva a sus hijos al extranjero sin permiso? Esto dice la ley
Un viaje al extranjero puede convertirse en un conflicto legal serio cuando uno de los padres decide salir del país con sus hijos sin el consentimiento del otro. Lo que para algunos podría parecer una decisión personal o familiar, en realidad puede activar consecuencias penales y hasta procesos internacionales.
La ley establece límites claros y mecanismos de protección cuando se vulnera el derecho de uno de los progenitores o, sobre todo, el interés superior del menor. Aquí en el sitio “El Mundo del Derecho” te explicamos los detalles.
Delito y consecuencias penales
El Código Penal Federal contempla delitos relacionados con la sustracción o retención de menores.
Si un progenitor traslada a un hijo fuera del país sin autorización del otro titular de la patria potestad o sin resolución judicial que lo permita, puede enfrentar:
• Denuncia penal.
• Sanciones que incluyen prisión y multas.
• Posibles afectaciones en procesos de custodia.
El punto clave es la falta de consentimiento o de autorización judicial. Ser padre o madre no otorga automáticamente el derecho de sacar al menor del país sin acuerdo previo.
Además, las autoridades migratorias pueden exigir un permiso notariado del otro progenitor al momento de intentar salir del territorio nacional.
Proceso internacional para recuperar al menor
También se debe considerar que México es parte del Convenio de La Haya sobre Sustracción Internacional de Menores, un mecanismo que permite solicitar la restitución inmediata de un menor trasladado ilícitamente a otro país.
Este procedimiento no resuelve la custodia definitiva. Su objetivo es regresar al menor al país donde tenía su residencia habitual para que ahí se determine su situación jurídica.
En estos casos, el tiempo es fundamental, ya que las autoridades buscan actuar con rapidez para evitar que la situación se prolongue.
El interés superior del menor es la prioridad
En cualquier proceso, la autoridad debe privilegiar el interés superior de niñas, niños y adolescentes, principio reconocido en la Constitución y en tratados internacionales.
Más allá del conflicto entre padres, lo que se protege es la estabilidad y seguridad del menor.
Llevarse a un hijo al extranjero sin permiso no es solo una decisión familiar: puede convertirse en un problema penal y en un litigio internacional. Antes de hacerlo, la ley exige algo básico pero indispensable: consentimiento o autorización judicial.

