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LFT: ¿por qué le podría convenir a un empleado no cambiar de trabajo? 

Cambiar de trabajo puede resultar tentador cuando aparece una mejor oferta, pero el sueldo no es lo único que conviene poner sobre la balanza antes de renunciar. Los años acumulados en una empresa también pueden tener efectos en algunos derechos laborales. 

Entonces, ¿qué se podría dejar atrás al comenzar en otro empleo? Aquí en el sitio “El Mundo del Derecho” te explicamos los detalles.

¿Qué beneficios puede obtener un trabajador por su antigüedad?

La LFT contempla distintos escenarios en los que los años trabajados pueden jugar a favor de una persona. Algunos se reflejan durante el tiempo laborado y otros cuando concluye. 

Entre los puntos que vale la pena mencionar están:

  • Prima de antigüedad. El artículo 162 contempla el pago de 12 días de salario por cada año de servicio, sujeto a las reglas de cálculo previstas por la ley. Si el trabajador renuncia voluntariamente, necesita haber cumplido al menos 15 años para recibirla.
  • Preferencia para determinadas vacantes. La antigüedad puede entrar en juego para cubrir puestos vacantes o de nueva creación. El artículo 159 la contempla entre los elementos que pueden considerarse junto con la capacitación, aptitud y productividad, entre otros supuestos.
  • Mayor protección. El artículo 161 establece una regla especial para relaciones laborales que han durado más de dos décadas: el patrón solamente podrá rescindirlas por alguna de las causas del artículo 47 que sea particularmente grave o que haga imposible su continuación, con las particularidades previstas en el mismo artículo.
  • Más días de vacaciones. Los años también aumentan el descanso disponible. Conforme al artículo 76, después del primer año corresponden al menos 12 días y el periodo aumenta progresivamente con la antigüedad.

Cabe aclarar que los beneficios no significan un premio automático por permanecer en una empresa. Cada uno tiene requisitos y funciona en situaciones distintas, pero son un ejemplo para entender por qué la antigüedad tiene un valor acumulado. 

¿La antigüedad puede ayudarte a crecer dentro de una empresa?

Los años por sí solos no garantizan un ascenso, pero tampoco son irrelevantes. El artículo 159 de la LFT establece reglas para cubrir determinadas vacantes definitivas, provisionales con duración mayor de 30 días y puestos de nueva creación. 

Aquí dependerá del caso para que entren en juego factores como categoría o rango, capacitación, antigüedad, aptitud y productividad.

A esto se suman las vacaciones. El artículo 76 establece un mínimo de 12 días después del primer año, que aumenta conforme se acumula tiempo de servicio: 14 días al segundo, 16 al tercero, 18 al cuarto y 20 al quinto. Después, el incremento ocurre por cada cinco años.

Por eso, cambiar de trabajo no debería decidirse únicamente pensando en cuánto tiempo llevas en una empresa. La antigüedad es un factor más, no una razón para permanecer en un lugar que ya no conviene.

En conclusión: antes de entregar una renuncia después de varios años, revisar los derechos acumulados puede evitar pasar por alto algo importante. 

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