¿Las leyes penales deben explicar las conductas ilícitas con claridad? Esto dice la Corte
Conocer las conductas que pueden terminar en una sanción no debería exigir interpretaciones complicadas. Las leyes penales tienen que explicar con claridad qué está prohibido para que cualquier persona pueda entenderlo.
La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) revisó una disposición de Oaxaca que castigaba un caso de este asunto. Aquí en el sitio “El Mundo del Derecho” te explicamos los detalles.
¿Qué dice la Corte al respecto?
Al resolver el Amparo Directo en Revisión 2407/2026, el Pleno de la SCJN determinó que las leyes penales deben describir con suficiente claridad las conductas que buscan sancionar. Esto permite que las personas conozcan qué está prohibido y evita que las autoridades decidan de forma arbitraria cuándo existe un delito.
El caso se relacionó con la fracción IX del artículo 165 Quater del Código Penal para el Estado Libre y Soberano de Oaxaca. Esta disposición castigaba la posesión de escritos o mensajes relacionados con grupos o actividades delictivas cuando atentaran contra una investigación o contra labores de seguridad pública.
La Corte concluyó que la norma utilizaba conceptos confusos y eso vulneraba el principio de legalidad.
“El principio de taxatividad exige que las leyes penales describan las conductas ilícitas con un grado suficiente de claridad”, explicó la SCJN.
En palabras más sencillas: este principio busca que la ley detalle cuál es la conducta prohibida. De esta manera, las personas pueden conocerla y las autoridades no tienen libertad para ampliar el delito.
¿Qué problema encontró la Corte en la ley de Oaxaca?
El Máximo Tribunal identificó varias preguntas que la disposición no respondía. La norma no explicaba qué relación debía existir entre la persona que tenía el escrito y el mensaje que aparecía en él.
Tampoco aclaraba qué vínculo debía tener el documento con un grupo o actividad delictiva, ni de qué manera su simple posesión podía afectar una investigación o las labores de seguridad pública.
La SCJN advirtió que una redacción tan amplia podía llevar a castigar conductas que no necesariamente tenían una finalidad ilícita. Una persona, por ejemplo, podría tener documentos de este tipo por razones periodísticas, académicas, estadísticas o informativas.
¿Qué ocurrió con la persona que promovió el amparo?
El caso comenzó con la detención de una persona que llevaba, entre otros objetos, una hoja escrita a mano. El documento contenía un mensaje de amenaza dirigido a elementos policiales y atribuido a un grupo criminal.
Después de analizar el asunto, la Suprema Corte revocó la sentencia anterior y concedió un amparo a la persona detenida.
En conclusión: la Corte dejó claro que una ley penal no puede utilizar expresiones confusas cuando de ellas depende decidir si una conducta constituye un delito.

