Horas extras: así aplican y deben pagarse, según la ley en México
Imagina que tu jornada terminó, pero tu jefe te pide continuar trabajando en algún pendiente, pues evidentemente sería difícil decir “no”. Pero el tiempo de descanso no debería desaparecer entre correos y la promesa de “mañana sales más temprano”.
Así la ley laboral reconoce las horas extras y establece cuándo deben pagarse al doble o al triple. Aquí en el sitio “El Mundo del Derecho” te explicamos los detalles.
¿A qué se le considera hora extra en México?
Las horas extras no son por mera ocurrencia del jefe, el artículo 58 de la Ley Federal del Trabajo (LFT) considera jornada laboral todo el tiempo durante el cual una persona permanece a disposición de su empleador.
Por lo tanto, si el horario terminó, pero el trabajador debe continuar atendiendo clientes; ya sea cerrando un establecimiento, elaborando reportes o cumpliendo otra tarea relacionada con su puesto, ese periodo puede considerarse tiempo extraordinario.
Pero para identificarlo, primero debe conocerse la duración máxima de cada jornada. El artículo 61 establece los siguientes límites diarios:
- Ocho horas para la jornada diurna.
- Siete horas para la jornada nocturna.
- Siete horas y media para la jornada mixta.
Además, el artículo 64 señala que el tiempo destinado a comer o descansar debe contarse como parte de la jornada cuando la persona no puede abandonar el lugar de trabajo y continúa disponible para la empresa.
¿Cómo se deben pagar las horas extra?
Las primeras nueve horas extras acumuladas en una semana deben pagarse al doble del habitual, así lo estipula el artículo 66 de la ley laboral y las reglas de aplicación se han establecido en la reforma.
Por ejemplo, si una persona cobra 50 pesos por cada hora normal, por una hora extra doble tendría que recibir 100 pesos.
Cuando el trabajador supera las nueve horas extraordinarias en la misma semana, el artículo 68 establece que el tiempo excedente debe pagarse al triple. Aplicado en el ejemplo anterior, cada una equivaldría a 150 pesos.
La cuenta vuelve a comenzar cada semana. Por esa razón el patrón no puede repartir las horas entre distintas quincenas o meses para evitar el pago correspondiente.
También se debe considerar que la ley permite hasta cuatro horas adicionales por encima del límite semanal, pero estas deben pagarse al triple. Razón por la que la jornada normal y la extraordinaria no pueden sumar más de 12 horas en un mismo día.
¿Un jefe puede obligar horas extra?
Esta idea podría generar nervios entre los trabajadores, pero la realidad es que las horas extras pueden solicitarse en una situación extraordinaria y tienen límites.
El artículo 68 menciona que las personas trabajadoras “no están obligadas a prestar sus servicios por un tiempo mayor del permitido”.
Esto significa que quedarse tarde no debería convertirse en una regla diaria ni en una manera de compensar la falta de personal. Por lo que la respuesta a horas extra podría ser: no, gracias.
Pero la ley contempla una excepción cuando ocurre un accidente o existe un riesgo inmediato para las personas o para la empresa. Así el artículo 65 permite prolongar la jornada solo durante el tiempo necesario para enfrentar la emergencia, dicho periodo se pagaría como una hora ordinaria.
En conclusión: salir tarde no siempre representa una hora extra, pero continuar trabajando después del horario por indicación del jefe sí puede generar el derecho a recibir un pago adicional.

