¿Cuál es el procedimiento para crear una ley? Esto dice el Congreso
Imagina que se anuncia una iniciativa de ley para reducir la jornada laboral, cambiar un impuesto o establecer una nueva sanción. La pregunta clave es: ¿desde cuándo se aplica?
La respuesta depende del avance en el Congreso, porque presentar una propuesta es apenas el comienzo. Aquí en el sitio “El Mundo del Derecho” te explicamos los detalles.
¿Quién puede proponer una ley?
El punto de partida de una ley es una iniciativa, aquí se plantea crear una nueva o modificar una existente. Pero se deben explicar las razones del cambio y proponer cómo quedaría el texto.
Para ello, el artículo 71 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos permite que las iniciativas de ley sean presentadas por la Presidencia de la República, legisladores federales, las legislaturas de los estados y de la Ciudad de México, así como a la ciudadanía que reúna los requisitos constitucionales.
Una vez recibida en el Poder Legislativo, la propuesta se turna a las comisiones encargadas del tema. Ahí comenzaría su análisis, pero las razones de quien la presenta deben quedar claras para ser discutidas y eventualmente aprobadas.
¿Qué pasa con la iniciativa dentro del Congreso?
El procedimiento legislativo de una iniciativa de ley comprende varias etapas, tales como:
- Análisis en comisiones: Se estudia el contenido y se elabora un dictamen, documento que propone aprobar, modificar o rechazar la iniciativa.
- Debate ante el Pleno: El dictamen llega a la asamblea de la Cámara correspondiente. Las y los legisladores discuten sus alcances y pueden proponer cambios a artículos concretos.
- Votación: El Pleno decide si respalda el proyecto. Que una comisión lo haya aprobado no garantiza que también obtenga los votos de la asamblea.
- Revisión en la otra Cámara: Cuando la aprobación corresponde a ambas cámaras, el proyecto pasa a la revisora, que puede avalarlo, rechazarlo o modificarlo conforme al procedimiento constitucional.
Para ello, el artículo 72 de la Constitución indica que “aprobado un proyecto en la Cámara de su origen, pasará para su discusión a la otra”. Por ello, al escuchar que los diputados aprobaron una reforma puede significar que todavía sigue pendiente la decisión del Senado, o viceversa.
¿Cuándo se convierte en una ley a cumplirse?
Tras la aprobación de diputados y senadores, la iniciativa de ley se envía al Poder Ejecutivo Federal para realizar algunas observaciones. Si esto ocurriera, tendría que volver al Poder Legislativo para una nueva revisión.
También se debe cumplir con la promulgación y publicación en el Diario Oficial de la Federación (DOF), después de tendría que revisar la fecha de entrada en vigor que estaría mencionada en los artículos transitorios.
Incluso publicar una ley en el DOF no siempre significa que comience a aplicarse ese mismo día.
En conclusión: ante el anuncio de una nueva reforma, vale la pena buscar qué se aprobó, qué pasos faltan y cuándo entraría en vigor.

