Año Nuevo: ¿Cuál es el castigo por organizar fiestas clandestinas? Esto dice la ley
Una fiesta que se sale de control puede terminar mucho peor que con una simple queja vecinal. En la Ciudad de México, organizar o permitir una fiesta clandestina —sin permisos, con ruido excesivo o riesgos para la seguridad— sí puede generar sanciones legales, que van desde multas y arrestos administrativos hasta consecuencias penales, dependiendo de lo ocurrido durante el evento.
La clave está en entender qué considera la ley como una falta y cuándo la conducta puede escalar a un delito. Aquí en el sitio “El Mundo del Derecho” te damos los detalles al respecto.
¿Es ilegal hacer una fiesta en casa?
No. Organizar una fiesta en un domicilio particular no es ilegal por sí mismo. Sin embargo, puede convertirse en una infracción cuando:
• Se generan ruidos excesivos,
• Se altera el orden público,
• Se pone en riesgo la seguridad de los asistentes, o
• Se incumplen normas de protección civil o venta de alcohol.
En estos casos, las autoridades pueden intervenir a partir de denuncias vecinales o recorridos de vigilancia.
¿Qué sanciones establece la ley por alterar el orden público?
De acuerdo con la Ley de Cultura Cívica de la Ciudad de México, organizar una fiesta que cause escándalo, ruido excesivo o molestias a terceros puede sancionarse con:
• Multas económicas,
• Arresto administrativo de hasta 36 horas, o
• Trabajo en favor de la comunidad.
Estas sanciones aplican cuando la autoridad determina que se afectó la convivencia vecinal o la tranquilidad pública.
¿Pueden clausurar una fiesta clandestina?
Sí, cuando durante el evento se detectan irregularidades, tales como:
• Venta de alcohol sin permiso,
• Sobreaforo,
• Falta de medidas de protección civil,
• Riesgos para menores de edad,
En estos casos, las autoridades pueden ordenar la suspensión inmediata del evento y la clausura del inmueble, además de imponer multas adicionales.
En conclusión, conocer lo que marca la ley puede evitar multas, clausuras y problemas legales que van mucho más allá de una noche de celebración.

