¿Adiós a los mensajes fuera del horario laboral? Esto dice la iniciativa
Terminó tu horario de trabajo, pero aparece un mensaje del jefe en el celular. ¿Debes responderlo? Esta situación, cada vez más común y forma parte de un problema.
Una iniciativa presentada en la Cámara de Diputados busca combatir la llamada “pobreza de tiempo” y plantea cambios que podrían modificar la relación entre el trabajo y las horas de descanso. Aquí en el sitio “El Mundo del Derecho” te explicamos los detalles.
¿Qué propone la iniciativa para los trabajadores?
El diputado José Braña Mojica propuso crear la Ley General para la Prevención y Erradicación de la Pobreza de Tiempo, es una medida que va dirigida tanto al ámbito laboral como a otros aspectos de la vida diaria.
Uno de los puntos que toca directamente a los trabajadores es la desconexión digital, para ello se busca que en los sectores público y privado establezcan medidas para evitar comunicaciones laborales fuera de la jornada; tales como: llamadas, mensajes o correos no se conviertan en una extensión habitual del horario.
La intención es que los centros de trabajo cuenten con políticas internas de desconexión, elaboradas con participación de sindicatos o representantes de las personas trabajadoras.
La iniciativa también plantea considerar el llamado bienestar cronobiológico. Aunque el término puede sonar complicado, se refiere a lo cotidiano de procurar que los horarios laborales respeten los ciclos naturales de sueño, descanso y recuperación de las personas.
El proyecto parte de la idea de que el tiempo fuera del empleo también debe tener un valor, pues también existen personas que prácticamente se quedan sin horas disponibles para ellas mismas.
De ahí la propuesta busca reconocer el tiempo como un elemento necesario para el bienestar y establecer medidas para que las personas puedan disponer de horas suficientes para descansar, dormir, convivir, realizar actividades personales y cuidar de sí mismas.
¿Qué significa vivir en “pobreza de tiempo”?
La iniciativa busca poner nombre a una situación que puede resultar familiar para muchos: terminar el día después de trabajar, trasladarse y atender responsabilidades domésticas o de cuidado, y descubrir que prácticamente no quedó tiempo libre.
Por ello, la propuesta no se queda únicamente en los mensajes laborales, sino que también plantea crear un Índice Nacional de Pobreza de Tiempo (INPT) que permitiría medir cuánto tiempo tienen realmente las personas disponible después de cumplir con sus actividades obligatorias.
La intención es contar con información que permita identificar qué grupos enfrentan mayores cargas y diseñar políticas públicas para atender el problema.
Además, los traslados diarios entran en la discusión, razón por la que se contemplan medidas relacionadas con movilidad para reducir el tiempo que las personas destinan a llegar al trabajo, la escuela o realizar otras actividades necesarias.
¿Ya existe el derecho a desconectarse del trabajo?
Sí existe actualmente una protección expresa en la LFT, pero está vinculada al teletrabajo. El artículo 330-E obliga a los patrones a respetar el derecho a la desconexión de quienes laboran bajo esta modalidad al terminar la jornada.
Pero la iniciativa sobre pobreza de tiempo no parte completamente de cero, lo que busca es colocar la desconexión dentro de un problema más amplio, donde también cuentan las horas dedicadas a los traslados, los cuidados y otras obligaciones.
En conclusión: esto no significa que desde este momento estén prohibidos todos los mensajes del jefe después de la jornada. La iniciativa todavía debe avanzar por el Congreso antes de que sus disposiciones puedan convertirse en obligaciones generales.

