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¿Qué tienes derecho a registrar en el IMPI y qué no? Esto dice la ley 

Ante la popularidad del pato Merlín, crear una marca, diseñar un logotipo o desarrollar un producto suele llevar a una misma pregunta: ¿cómo protegerlo legalmente para que nadie más lo utilice? 

Una de las instituciones encargadas de otorgar esa protección es el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI), pero no todo puede registrarse en este organismo. Aquí en el sitio “El Mundo del Derecho” te explicamos los detalles. 

¿Qué sí puedes registrar ante el IMPI?

De acuerdo con la Ley Federal de Protección a la Propiedad Industrial, el IMPI es la autoridad encargada de otorgar protección a diversos activos relacionados con la actividad comercial, empresarial e industrial.

Entre los registros que pueden tramitarse ante esta institución se encuentran:

  • Marcas.
  • Avisos comerciales o eslóganes.
  • Nombres comerciales.
  • Patentes.
  • Modelos de utilidad.
  • Diseños industriales.
  • Esquemas de trazado de circuitos integrados.
  • Denominaciones de origen.
  • Indicaciones geográficas.

Por ejemplo, una persona puede registrar el nombre y logotipo de su negocio como marca, mientras que un inventor puede solicitar una patente para proteger una creación novedosa que cumpla con los requisitos establecidos por la ley. Asimismo, también es posible proteger frases publicitarias, envases, diseños de productos y otros signos distintivos utilizados en el mercado.

¿Qué cosas no se registran en el IMPI?

Una de las confusiones más frecuentes es creer que cualquier creación intelectual debe registrarse ante el IMPI. Sin embargo, las obras artísticas, literarias y científicas se encuentran bajo un régimen distinto de protección.

Por ello, libros, canciones, fotografías, pinturas, ilustraciones, películas, programas de cómputo y otras obras protegidas por derechos de autor no se registran ante el IMPI, sino ante el Instituto Nacional del Derecho de Autor (Indautor).

Además, las ideas por sí solas tampoco pueden registrarse. Para obtener una patente u otra figura de protección es necesario que la creación cumpla con los requisitos establecidos por la legislación aplicable y pueda ser protegida legalmente.

¿Por qué es importante conocer la diferencia?

Elegir la institución incorrecta puede retrasar la protección de una creación o incluso impedir que una persona ejerza adecuadamente sus derechos.

Mientras el IMPI protege la propiedad industrial y los signos distintivos utilizados en actividades económicas, el Indautor se encarga de salvaguardar los derechos de autor derivados de obras artísticas, literarias, musicales y científicas.

Por ello, antes de iniciar cualquier trámite, es recomendable identificar qué tipo de creación se busca proteger y cuál es la autoridad competente para hacerlo. De esta forma, emprendedores, inventores, artistas y creadores podrán acceder al mecanismo legal adecuado para proteger su trabajo conforme a la legislación mexicana.

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