¿Un jefe puede exigir un código de vestimenta? Esto dice la ley
¿Tu jefe te ha pedido que cambies tu forma de vestir en el trabajo y no sabes qué responder? Esto no depende de gustos personales, sino de lo que establece la Ley Federal del Trabajo (LFT).
Aunque las empresas pueden regular la presentación personal, esa regla tiene límites legales y no puede violar derechos humanos ni discriminatorios.
Es por ello que el marco de la ley laboral mexicana reconoce la potestad del patrón para establecer condiciones de trabajo, entre ellas ciertas normas de presentación, siempre que estas no afecten la dignidad, la igualdad ni derechos fundamentales de las y los trabajadores. Aquí en el sitio “El Mundo del Derecho” te explicamos los detalles.
¿Puede el patrón imponer un código de vestimenta?
Sí —pero con condiciones claras. El artículo 134 de la Ley Federal del Trabajo (LFT) señala que los patrones tienen la facultad de fijar las normas relativas a la higiene y seguridad dentro de los centros de trabajo, lo cual puede incluir ciertas reglas de presentación personal y vestimenta cuando estén directamente relacionadas con las funciones laborales o la seguridad de las personas trabajadoras.
Esto significa que cuando una vestimenta puede poner en riesgo la seguridad, la salud o la operación misma (por ejemplo, el uso de equipo de protección o uniformes específicos), el patrón sí puede exigirlo.
Sin embargo, esa facultad no es absoluta: el código de vestimenta no puede imponer discriminación, ni prohibir formas de vestir que formen parte de la identidad de la persona, salvo que exista una justificación objetiva y razonable (como seguridad, higiene u obligaciones del puesto).
Límites legales en el código de vestimenta
La legislación mexicana y los principios de derechos humanos prohíben la discriminación por motivos como género, identidad de género, orientación sexual, religión o cultura. Por ejemplo, una regla que obligue a ciertas personas a usar ropa solo tradicionalmente asociada a un género podría considerarse discriminatoria si no está fundamentada en razones técnicas o de seguridad.
Aunque el patrón puede regular la presentación personal en ciertos casos, eso no lo autoriza a vulnerar derechos fundamentales. La Constitución y la Ley Federal del Trabajo protegen la igualdad y la dignidad de las personas trabajadoras, por lo que cualquier código de vestimenta debe respetar esos principios.
¿Qué hacer si te imponen un código de vestimenta?
Si una persona trabajadora considera que una regla de vestimenta:
• Vulnera su dignidad o identidad.
• Establece discriminación por género o creencias.
• No está relacionada de forma objetiva con el trabajo realizado.
La Procuraduría Federal de la Defensa del Trabajo (Profedet) puede orientar y acompañar en un reclamo si se considera que la política interna viola la ley o principios laborales básicos.
En conclusión, conocer estos límites permite a las personas trabajadoras identificar cuándo un código de vestimenta es legítimo y cuándo podría constituir una vulneración de sus derechos en el centro de trabajo.

