¿Te puede obligar tu jefe a trabajar horas extra? Esto dice la ley
Quedarte “solo un rato más”, responder mensajes fuera del horario o extender la jornada sin previo aviso es una situación común para muchos trabajadores. Pero una duda persiste: ¿tu jefe realmente puede obligarte a trabajar horas extra?
La respuesta no depende del ánimo del patrón, sino de lo que establece la Ley Federal del Trabajo (LFT), que fija límites claros para proteger a las personas trabajadoras. Aquí en el sitio “El Mundo del Derecho” te explicamos los detalles al respecto.
¿Qué dice la Ley Federal del Trabajo sobre las horas extra?
El artículo 66 de la Ley Federal del Trabajo establece que la jornada laboral solo puede prolongarse en circunstancias extraordinarias, es decir, en casos excepcionales y no de forma habitual.
A su vez, el artículo 67 señala que las horas extraordinarias no pueden exceder de tres horas diarias ni repetirse más de tres veces a la semana, lo que fija un límite máximo de nueve horas extra semanales.
Finalmente, el artículo 68 advierte que cuando se exceden esos límites, el tiempo adicional debe pagarse al triple del salario, como una medida de protección para el trabajador.
¿El patrón puede obligarte a trabajar horas extra?
En términos generales, no.
La Ley Federal del Trabajo no obliga a las personas trabajadoras a realizar horas extra de manera permanente. Estas solo pueden solicitarse en situaciones extraordinarias, como emergencias que pongan en riesgo a las personas, a la empresa o a los bienes.
Fuera de esos supuestos, imponer horas extra puede constituir una violación a los derechos laborales.
¿Qué pasa si te niegas?
Negarte a trabajar fuera de tu jornada legal no puede ser motivo de despido ni de sanción, siempre que no se trate de una emergencia prevista en la ley.
Además, si ya realizaste horas extra y no te las pagaron, tienes derecho a reclamarlas ante la autoridad laboral.
En conclusión, conocer lo que marcan los artículos de la Ley Federal del Trabajo permite distinguir entre una solicitud válida y una exigencia ilegal, y brinda herramientas para ejercer los derechos laborales con mayor certeza.

