Ley Silla en México: ¿qué mejoras podría tener la iniciativa este 2026?
Aunque la llamada Ley Silla ya reconoce el derecho de las personas trabajadoras a contar con asientos durante su jornada, su aplicación aún enfrenta rezagos.
Por ello, el Poder Legislativo encendió las alertas sobre la necesidad de mejorar su implementación rumbo a 2026, al advertir que en muchos centros de trabajo la norma sigue sin cumplirse de manera efectiva. Aquí en el sitio “El Mundo del Derecho” te explicamos los detalles.
Piden reforzar la aplicación de la Ley Silla
El Pleno de la Comisión Permanente del Congreso de la Unión aprobó un dictamen mediante el cual exhorta a la Secretaría del Trabajo y Previsión Social a continuar impulsando acciones de información, orientación y acompañamiento para garantizar la adecuada aplicación del decreto que reformó la Ley Federal del Trabajo, conocido como Ley Silla.
De acuerdo con el documento, el cumplimiento de esta ley “no se limita a la presencia física del mobiliario”, sino que implica un cambio estructural en la gestión laboral, ya que los asientos “deben ser adecuados y con respaldo” y ubicarse preferentemente en el puesto de trabajo o en áreas cercanas cuando la actividad no permita permanecer sentado.
Beneficios y sanciones por incumplimiento
El dictamen señala que una correcta implementación de la Ley Silla beneficia tanto a trabajadores como a empleadores, al reducir el ausentismo, las incapacidades y la rotación de personal, además de mejorar el clima laboral y la productividad.
En contraste, advierte que el incumplimiento puede derivar en multas e incluso en la suspensión temporal de operaciones, en casos graves de reincidencia, lo que refuerza la necesidad de supervisión y acompañamiento por parte de la autoridad laboral.
La brecha entre la ley y la realidad
El Poder Legislativo reconoció que, pese al avance normativo, persiste una brecha entre lo que marca la ley y lo que ocurre en muchos centros de trabajo. En el dictamen se advierte que “miles de trabajadoras y trabajadores siguen siendo obligados a permanecer de pie durante extensas jornadas”, no por razones productivas, sino por resistencia a modernizar prácticas laborales, desinformación e incumplimiento.
Estas prácticas, señala el documento, tienen consecuencias directas en la salud, como lesiones musculares, problemas circulatorios, daños articulares y afectaciones permanentes que deterioran la calidad de vida de las personas trabajadoras.
Durante la discusión, la diputada Laura Hernández García (MC) subrayó que el exhorto es fundamental, ya que la implementación de la Ley Silla ha presentado confusiones, deficiencias y desconocimiento, por lo que la autoridad laboral debe asegurarse de que “todas las implicaciones de la ley se cumplan a cabalidad” y se garanticen los derechos en todos los centros de trabajo.
Por su parte, la diputada Jazmín Yaneli Villanueva Moo (Morena) afirmó que “la dignidad laboral no es negociable” y que la Ley Silla no se trata solo de una silla, sino del modelo laboral del país. “El tiempo de la indiferencia patronal terminó”, sentenció.
Con este exhorto, el Legislativo busca que en 2026 la Ley Silla deje de ser solo un derecho en papel y se convierta en una práctica cotidiana en los centros de trabajo. El reto, coinciden legisladores, será cerrar la brecha entre la norma y la realidad laboral para garantizar condiciones de trabajo dignas y saludables.

