¿Te pueden incluir la propina en tu cuenta? Esto dice la ley en México
¿Te ha pasado que al pedir la cuenta en un restaurante la propina ya viene incluida? Aunque algunos establecimientos la agregan automáticamente bajo el concepto de “servicio”, la ley en México es clara: no pueden obligarte a pagarla.
Esta problemática suele ser recurrente, es por ello que las autoridades de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) recuerdan que la propina es voluntaria y que ningún proveedor puede incorporarla en la cuenta sin el consentimiento del cliente. Aquí en el sitio “El Mundo del Derecho” te explicamos los detalles.
La propina no es obligatoria
Las autoridades de la Profeco fueron enfáticas:
“La propina es voluntaria y no puede incluirse en la cuenta sin tu consentimiento”.
Esto significa que el consumidor tiene la última palabra sobre si desea otorgarla y en qué monto. Si aparece un cargo automático por ese concepto, el cliente puede solicitar que sea retirado antes de pagar.
La Ley Federal de Protección al Consumidor prohíbe prácticas que impliquen cobros no autorizados o condiciones impuestas sin consentimiento.
Respetar precios y reservaciones
La autoridad también recordó que los restaurantes están obligados a respetar lo que ofrecen al público.
Profeco señaló:
“Las reservaciones, precios y promociones deben respetarse; si el servicio es deficiente o no te lo dan, tienes derecho a una compensación”.
Esto incluye desde el precio anunciado en el menú hasta promociones vigentes o acuerdos realizados al momento de reservar.
¿Qué hacer si insisten en cobrar la propina?
Si un establecimiento se niega a retirar la propina incluida sin autorización, el consumidor puede exigir la corrección inmediata del cobro y, en caso necesario, presentar una queja ante Profeco.
La legislación mexicana protege el derecho del consumidor a pagar únicamente por lo que acepta. La propina es un reconocimiento al servicio recibido, no una obligación legal.
En conclusión: la ley respalda al consumidor: ningún establecimiento puede obligarte a pagar cargos que no hayas autorizado. Revisar la cuenta y conocer tus derechos puede marcar la diferencia entre una comida agradable y un cobro indebido.

