¿Qué hacer si un vecino no limpia las heces de su mascota? Esto dice la ley
Pisar heces en la banqueta, encontrarlas frente a tu casa o en áreas comunes no solo es desagradable: también puede convertirse en un problema legal. Aunque muchos lo ven como una falta menor, no recoger los desechos de una mascota sí tiene consecuencias previstas en la ley, y los vecinos afectados pueden actuar.
Más allá del conflicto vecinal, la omisión de esta responsabilidad está regulada por normas de convivencia y puede derivar en multas, trabajo comunitario o arresto administrativo, dependiendo del lugar y la reincidencia. Aquí en el sitio “El Mundo del Derecho” te explicamos los detalles.
La obligación legal de recoger las heces
En entidades como la Ciudad de México, la ley es clara. La Ley de Cultura Cívica establece que las personas propietarias o responsables de animales de compañía deben recoger y disponer adecuadamente de las heces cuando transitan por la vía pública o espacios comunes.
No hacerlo constituye una infracción cívica, ya que afecta la higiene, la salubridad y la convivencia entre vecinos. La autoridad considera esta conducta como una falta administrativa, no como una simple omisión.
¿Qué sanciones puede enfrentar el dueño de la mascota?
Cuando una persona no limpia los desechos de su perro, la autoridad puede imponer distintas sanciones, entre ellas:
• Multas económicas, calculadas en Unidades de Medida y Actualización (UMA)
• Trabajo comunitario, generalmente enfocado en labores de limpieza
• Arresto administrativo, en casos determinados por la autoridad cívica
Las sanciones varían según la entidad federativa o el municipio, pero en general todas las leyes locales coinciden en que es responsabilidad del dueño mantener limpios los espacios públicos.
¿Qué puede hacer un vecino afectado?
Si el problema es recurrente, existen vías legales y prácticas para actuar:
• Intentar primero el diálogo, de forma respetuosa, para evitar escalar el conflicto
• Documentar la conducta, mediante fotografías o testimonios
• Reportar la infracción ante autoridades cívicas o municipales, como juzgados cívicos o líneas de atención ciudadana
• Consultar el reglamento local, ya que muchas alcaldías cuentan con mecanismos específicos para atender este tipo de faltas
La ley no exige confrontaciones entre vecinos, sino canalizar el problema a la autoridad competente.
En conclusión, recoger las heces de una mascota no es opcional. Es una obligación legal cuyo incumplimiento puede ser sancionado. Conocer la ley permite a los vecinos defender su derecho a espacios limpios sin caer en conflictos innecesarios.

