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¿Por qué los limpiaparabrisas no pueden cobrar un servicio no solicitado? Esto dice la ley 

Imagina que estás detenido en un semáforo esperando la luz verde y, antes de poder reaccionar, alguien ya comenzó a limpiar el parabrisas de tu auto. Aunque es una situación muy común en la Ciudad de México, muchas personas se preguntan si realmente están obligadas a pagar por ese servicio.

La respuesta no depende de la cortesía o de la costumbre, sino de lo que establece la Ley de Cultura Cívica. Aquí en el sitio “El Mundo del Derecho” te explicamos los detalles. 

Sin derecho a cobrar un servicio no solicitado 

La escena es frecuente en distintos cruces de la capital: mientras un vehículo espera el cambio de semáforo, una persona se acerca para limpiar el parabrisas aunque el conductor no haya solicitado el servicio. En algunos casos, al concluir la limpieza se pide una cooperación económica o incluso se insiste para obtener un pago.

Cuando una persona presta un servicio que nadie pidió y posteriormente busca obtener dinero mediante presión o insistencia, la conducta puede encuadrar en una infracción prevista por la Ley de Cultura Cívica de la Ciudad de México.

En particular, el artículo 27, fracción I, señala como infracción contra la tranquilidad de las personas: “Prestar algún servicio sin que le sea solicitado y coaccionar de cualquier manera a quien lo reciba para obtener un pago por el mismo”.

Esto significa que una persona no está obligada a pagar por la limpieza de un parabrisas cuando nunca solicitó el servicio. La propia ley busca proteger la libertad de decisión de las personas y evitar que alguien se sienta presionado para entregar dinero por una actividad que no pidió.

¿Existe una sanción para esta conducta?

Lq propia ley indica que la sanción en contra de la persona probablemente infractora procederá únicamente mediante una queja de quien se considere afectado.

Además, la legislación contempla distintas medidas y sanciones para las infracciones cívicas, las cuales son determinadas por la autoridad correspondiente de acuerdo con las circunstancias de cada caso.

¿La ley habla únicamente de los limpiaparabrisas?

Aunque los limpiaparabrisas suelen ser uno de los ejemplos más conocidos, la disposición no menciona una actividad específica. Lo que sanciona es prestar un servicio sin haber sido solicitado y después intentar obtener un pago mediante algún tipo de presión.

Por ello, la regla también puede aplicarse a otras situaciones similares en las que alguien realiza un trabajo, actividad o servicio sin autorización previa y posteriormente exige una remuneración.

En conclusión: nadie está obligado a pagar por un servicio que nunca solicitó, la ley busca evitar que las personas sean presionadas para entregar dinero y promover una convivencia más respetuosa en los espacios públicos.

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