Órgano de administración judicial: esencia y función
La figura nueva de la estructura jurídica asume el control de las materias administrativa, financiera, de recursos humanos y de la carrera judicial con el fin de optimizar la impartición de justicia
Por: Isabel Olaya.
Los cambios en materia jurídica que se realizaron a raíz de la Reforma Judicial de 2024 originaron la desaparición del Consejo de la Judicatura Federal (CJF) y, en sustitución de este, se formó el Órgano de Administración Judicial (OAJ) y el Tribunal de Disciplina Judicial.
En el marco de la reestructuración judicial, el OAJ opera como la máxima autoridad en gestión, enfocando sus esfuerzos en la eficiencia operativa y el régimen disciplinario. De este panorama que envuelve a la nueva instancia, conversó para El Mundo del Derecho Néstor Vargas Solano, presidente del Órgano de Administración Judicial.
Al ser un órgano relativamente nuevo, que surgió con la reforma, ¿cuál es la función específica del Órgano de Administración Judicial?
Derivado de la Reforma Judicial, el legislador determinó que toda la parte jurisdiccional fuese responsabilidad de tres órganos: la materia electoral, por parte del Tribunal Federal de Justicia Administrativa y sus salas regionales; el Tribunal de Disciplina Judicial, que tiene que ver con toda la disciplina de los juzgadores; y la Suprema Corte de Justicia, que se enfoca en toda la responsabilidad y las atribuciones de la Suprema Corte. Entonces establecieron que quien debería llevar la administración propiamente tendría que ser un órgano de administración, y ésa es nuestra función.
Nosotros somos los que vemos todas las materias relativas a recursos humanos, materiales, financieros, toda la adquisición, la administración de inmuebles; todo lo que tiene que ver con la administración del Poder Judicial, pero también contamos con otras atribuciones: nos encargamos de la evaluación del desempeño del personal de carrera judicial, que son alrededor de 32 mil trabajadores, a diferencia del Tribunal de Disciplina, que se encarga de la evaluación del desempeño de los juzgadores, ellos se encargan de alrededor de mil 800 personas. También vemos todos los conflictos laborales que no dirime el Tribunal de Disciplina Judicial.
Administramos, también, alrededor de 900 juzgados, entre juzgados y tribunales. Todos los juzgadores del Poder Judicial de la Federación dependen orgánicamente de nosotros.
A propósito de esto último, ¿qué importancia tiene este órgano en la impartición de justicia del país?
Nosotros somos todos nuestros juzgadores, magistrados y jueces; es decir, quienes imparten toda la justicia federal en las 32 entidades federativas en materias administrativa, mercantil, civil, penal, del trabajo colectivo y de la que tiene que ver con las empresas.
Entonces, es muy completo; nosotros tenemos una administración de justicia muy importante. Imagínate, la Suprema Corte de Justicia tiene muchísimas controversias y acciones de inconstitucionalidad, muchísimos amparos en revisión y muchísimos otros recursos, pero no como lo que nosotros llevamos a cabo. Hay nueve ministros y nosotros tenemos alrededor de mil 800 juzgadores.
Al ser nuevo, ¿cuál es el reto que tiene el órgano?
Mostrarle a la ciudadanía que la decisión del legislador fue la más atinada, que separar lo administrativo de lo jurisdiccional fue lo más oportuno, lo más eficiente en beneficio de la impartición de justicia. Estamos ocupados en eso, administrando los recursos humanos, materiales y financieros de todo el Poder Judicial.
Tenemos alrededor de 56 mil trabajadores en total, en todo el Poder Judicial. La Suprema Corte de Justicia tiene aproximadamente 3 mil 500 trabajadores; el Tribunal Electoral, otros 3 mil; el Tribunal de Disciplina Judicial, cerca de mil personas, y el resto son del Órgano de Administración Judicial; es decir, nada más de este órgano estamos hablando de 50 mil trabajadores, entre jueces, magistrados, juezas, magistradas, secretarios, oficiales, actuarios y administrativos.
Tenemos, también, un presupuesto anual de 70 mil millones de pesos para todo el Poder Judicial y somos 56 mil trabajadores, de modo que es un reto muy importante la administración de todos estos recursos humanos, financieros y materiales.
En relación con lo anterior, ¿cómo se verá reflejado con la ciudadanía?
Nosotros pensamos que la mejor manera en que se puede reflejar es a partir de que el ciudadano sienta una justicia en donde se cumple el mandato constitucional. Una justicia pronta, expedita, rápida, eficiente, que no se tarde uno, dos, tres años en la resolución de las sentencias, sino que sea de manera inmediata. Y en eso estamos ocupados.
Por ejemplo, ahora hemos hecho un diagnóstico de todo el rezago judicial, que es alrededor del 50% o 60%, y hemos acudido a entidades federativas como Chiapas, Oaxaca y Estado de México, en donde les hemos planteado a los juzgadores ese rezago. Y la verdad, la gran mayoría de los jueces y magistrados se ponen las pilas y empiezan a modificar sus métodos de trabajo a efecto de que los ciudadanos cuenten con una justicia más rápida.
¿A qué le llamamos rezago? Son aquellas resoluciones, aquellas sentencias que tardan más de 90 días. La normativa establece que las resoluciones deben salir en un término de 90 días, pero tenemos un 60% con más de lo establecido, entre 90, 180 y 360 días.
Ahora, ¿cuáles son los retos que enfrenta Néstor Vargas de manera personal, al ser el primer presidente de este órgano?
Lo que Néstor Vargas está buscando es demostrarles a todos aquellos escépticos que la reforma judicial sí era necesaria y que estamos trabajando en ello. Yo soy abogado de profesión y llego como tal, como representante del Poder Ejecutivo.
Tú bien lo sabes, el Órgano de Administración Judicial está integrado por un representante del Poder Ejecutivo, tres de la Suprema Corte y uno del Senado. Entonces, como primer reto, es trabajar de manera colegiada. Los órganos colegiados no son fáciles, tienen su complejidad; entonces hay que trabajar en un órgano colegiado a partir de la colegiación y de la toma de decisiones en que todos tengamos parte dentro de esta tarea de administrar.
Ese es el primer reto: trabajar de manera colegiada. El segundo es que no se nos caiga la administración, particularmente en tiempos de austeridad. Nosotros, el Consejo de la Judicatura, habíamos solicitado un presupuesto de 86 mil millones y el legislador nos redujo 16 mil millones.
Entonces, tuvimos que ver de dónde recortábamos áreas que estaban un poco sobradas. La decisión fue no afectar la estructura organizacional de los juzgados y de los tribunales; es decir, no tocamos a nuestros jurisdiccionales, solo a la parte administrativa.
Otros retos
Tenemos otros retos que para mí son muy importantes. Por ejemplo, desde el año 2013 estaba la obligación de la interconexión digital; es decir, que todas las autoridades de todo el país en los ámbitos ejecutivo, legislativo y judicial y en el de los organismos autónomos deben recibir las notificaciones vía digital, pero infortunadamente no se avanzó en ello.
Así que estamos buscando que todos los judiciales de las entidades federativas y los poderes legislativos federales, los organismos autónomos, los tribunales de justicia administrativa, tanto federal como de las entidades federativas, estemos interconectados digitalmente. Son alrededor de 3 mil autoridades que deben tener la interconexión digital y es una tarea del órgano de administración judicial materializar esa tarea.
En el Poder Judicial se manejan muchísimos expedientes. Tenemos 952 órganos jurisdiccionales, si no me equivoco, imagínate todo el papel que se maneja a diario, eso requiere también un sistema de archivos muy eficiente.
¿Qué piensa hacer el Poder Judicial en materia de la digitalización de los procesos judiciales?
Estamos con la interconexión digital, tenemos cuatro modelos, hay desde el hecho de que se establezca un convenio y aprovechemos la infraestructura que tiene cada una de las autoridades responsables o también que se suban a nuestro portal y ahí a partir de una contraseña y un mecanismo muy rápido y expedito, pueden ya tener esa interconexión digital.
Particularmente, nos ocupan mucho los más de 2 mil 500 municipios que también deben estar interconectados digitalmente, muchos de ellos no cuentan con la infraestructura tecnológica, ni computadoras, ni la red de Wi-Fi necesarias. Por eso estamos habilitando esta posibilidad de que, con un usuario y una contraseña, accedan a la estructura tecnológica del Órgano de Administración Judicial y con eso estar comunicados más fácil y eficientemente. Hay un procedimiento muy específico a efecto de que tengamos todo digitalizado; de hecho, es nuestra prioridad.
Dentro de esta nueva etapa del Poder Judicial, uno de los puntos es sobre el papel que va a tener la carrera judicial. Entiendo que para ustedes esto es prioritario.
Sí, estamos fortaleciendo la carrera judicial. A partir de la Escuela Nacional Judicial estamos implementando programas de capacitación e insistiendo mucho en talleres de formación; es decir, sí es muy relevante la doctrina, la jurisprudencia, la teoría del Derecho, pero también son muy importantes los talleres que te habilitan a hacer las cosas de una manera más eficiente; por ejemplo, en materia penal: cómo hacer una buena audiencia de control, de formulación de la imputación, cómo llevar bien una audiencia en una etapa intermedia, cómo llevar bien una etapa de juicio, sobre todo por la visibilidad y la difusión que tienen este tipo de audiencias; entonces estamos insistiendo mucho en eso y fortaleciendo a partir de programas académicos sólidos.
La Escuela Judicial siempre ha tenido, tanto en la Suprema Corte de Justicia como en general en el Poder Judicial, un buen prestigio académico y queremos mantener eso con nuestros juzgadores que puedan dar clases; yo creo que los mejores profesores los tenemos en el Poder Judicial de la Federación, yo me atrevería a decirlo sin temor a equivocarme, porque ellos viven la justicia todos los días en la materia que tú quieras: penal, administrativa, laboral, civil, concursos mercantiles, etc. Estoy muy orgulloso de todo el personal de carrera que tenemos, muchísima gente con gran capacidad y profesionalismo que trabaja todos los días.

