Ley de Aguas en México: ¿qué cambios se han aplicado para erradicar el mercado negro?
La Ley de Aguas Nacionales vuelve al centro de la discusión por un problema que durante años se ha presentado: la reventa de concesiones y el uso del agua fuera de control.
Los cambios planteados buscan intervenir directamente en esas prácticas, el objetivo es cerrar el paso a esquemas donde el recurso se concentraba, se transfería o se utilizaba con poca supervisión. Aquí en el sitio “El Mundo del Derecho” te explicamos los detalles.
Freno al mercado del agua
Uno de los cambios más relevantes apunta directo a la forma en que se movían las concesiones. En la práctica, estos títulos permitieron que el agua cambiara de manos y se concentrara en esquemas alejados de su propósito original.
Con dicha reforma se busca:
• Limitar la transferencia de concesiones entre particulares
• Recuperar el control del Estado en la reasignación del recurso
• Reducir la intermediación que facilitaba estos movimientos
El objetivo principal es evitar que el agua siga operando como un activo que se negocia y no como un recurso regulado.
Más control, sanciones y vigilancia del uso real
El segundo eje se enfoca en lo que ocurre después de otorgar una concesión: su uso.
La reforma plantea revisar si el agua se utiliza conforme a lo autorizado, detectar irregularidades y, en su caso, retirar títulos. Además, se refuerzan las medidas de control:
• Mayor vigilancia sobre concesionarios
• Multas más altas por uso indebido
• Herramientas para transparentar quién usa el agua y en qué condiciones
Con ello, se busca cerrar espacios donde antes era posible operar con poca supervisión y frenar prácticas como el acaparamiento o el desvío del recurso.
En conclusión: el reto será su aplicación debido a que el verdadero impacto dependerá de si estas medidas logran frenar un sistema que durante años permitió que el agua circulara fuera de control.

