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Estado de derecho bajo la lupa

ALEJANDRO PONCE, DIRECTOR EJECUTIVO DE WORLD JUSTICE PROJECT, PLATICA DE QUÉ MANERA ESTE ORGANISMO NO GUBERNAMENTAL MIDE LAS FORTALEZAS Y LAS DEBILIDADES DE MÁS DE 140 PAÍSES, CON UN OBJETIVO CLARO: SER CLAVE PARA GOBIERNOS, INVERSIONISTAS Y SOCIEDAD CIVIL

Por: Cecilia Hidalgo

Con la misión de impulsar el Estado de Derecho en el mundo, la organización no gubernamental World Justice Project, con sede en Washington D.C. y con oficinas en la Ciudad de México y Singapur, trabaja para fortalecerlo y generar conciencia entre más de 140 países. La organización surgió hace 16 años por iniciativa de la American Bar Association (ABA), pero en 2009 se independizó para recolectar datos y comprometerse con un proyecto de alcance mundial.

Uno de sus principales instrumentos es el Índice de Estado de Derecho, una herramienta que permite visualizar, comparar y comprender la situación institucional de los países. Sobre este proyecto insignia, que combina bases de datos, análisis empírico e innovación metodológica, Alejandro Ponce, director ejecutivo de World Justice Project, conversa con El Mundo del Derecho y comparte la experiencia acumulada por la organización en distintas partes del mundo.

¿Cuál es la definición de Estado de Derecho?

El Estado de Derecho es un sistema de gobernanza en el que todas las personas, tanto públicas como privadas —autoridades, empresarios y ciudadanía— rinden cuentas ante la ley. Y para que esto ocurra, la ley debe cumplir ciertos requisitos como ser consistente con los derechos humanos, aplicarse de manera igualitaria y ser interpretada por autoridades independientes. El punto central es que la ley se cumpla y se aplique para todos, sin importar el poder que se tenga, ya sea desde el gobierno, el sector empresarial o incluso los grupos criminales.

Aunque vivimos en sociedades con una gran cantidad de leyes que regulan múltiples situaciones, la esencia del Estado de Derecho radica en que esas normas se apliquen de forma efectiva a todas las personas. Esto tiene implicaciones directas en materia de seguridad, justicia y contrapesos institucionales, especialmente cuando uno de los poderes, como el Ejecutivo, incumple normas fundamentales. Se trata de evaluar si las reglas que rigen a una sociedad se respetan y se hacen cumplir efectivamente.

¿De qué manera se mide el Índice de Estado de Derecho?

El Índice se construye a partir de ocho factores principales: límites al poder gubernamental, ausencia de corrupción, gobierno abierto, derechos fundamentales, orden y seguridad, cumplimiento regulatorio, acceso a la justicia civil y acceso a la justicia penal. Dentro de cada uno de estos rubros contamos con indicadores que nos permiten evaluar en qué medida las sociedades alcanzan esos estándares.

Para ello, se aplican encuestas tanto a población en general como a una amplia red de abogados y expertos en sistemas de justicia. En total, el proyecto integra alrededor de 500 preguntas, distribuidas en distintos cuestionarios que se envían a más de 20 mil abogados en todo el mundo. Con base en estas respuestas se generan los puntajes que conforman el Índice de cada uno de los más de 140 países evaluados.

¿Qué países abarca este Índice?

Actualmente son 143 países. En América Latina están representados todos, excepto Cuba; mientras que los países que no están incluidos suelen ser aquellos de poblaciones muy pequeñas.

¿Por qué es importante medir el Estado de Derecho?

El Estado de Derecho es el fundamento que nos permite garantizar que se respeten los derechos de las personas y establecer mecanismos para resolver violaciones a nivel individual y colectivo.

Esto nos da un clima de seguridad importante para el crecimiento económico, porque requieren que la ley se aplique por igual, que haya garantías.

El reto no sólo es medir, sino saber cómo avanzar o qué hacer para mejorar el Estado de Derecho. Con este Índice se crean elementos específicos del Estado de Derecho, como las políticas anticorrupción y de seguridad.

¿De qué manera se ve la influencia de este Índice?

Ofrece una perspectiva global, utilizada por organismos internacionales e incluso, calificadoras de riesgo e incluso fondos de inversión, como un instrumento adicional para evaluar la estabilidad y riesgo en los países. Porque en aquellos donde el Estado de Derecho es más bajo, existe un mayor riesgo de inversión. Es decir, los países que buscan atraer inversiones tienen que mejorar.

Asimismo, el Índice resulta útil para países en procesos de reforma que buscan mostrar avances con un instrumento internacional robusto y validado, porque normalmente estos países carecen de credibilidad. Finalmente es un apoyo para identificar las debilidades y fortalezas de los distintos actores de cada país, colaborar, identificar o dimensionar posibles debilidades. Es una herramienta comparativa.

¿Cómo se encuentra México en este indicador?

México forma parte del Índice global y actualmente se ubica en el tercil más bajo en materia de Estado de Derecho, en comparación con Brasil, Argentina, Chile o Colombia.

A lo largo de los años, México ha mostrado estancamiento e incluso retrocesos en áreas clave, como son los pesos y los contrapesos, los derechos fundamentales o el tema de seguridad, de justicia, en especial, justicia penal y corrupción.

En el último año hubo una caída importante ocasionada, en parte, por la reforma judicial.

¿Cuál es un ejemplo donde el índice ha sido clave en el país?

Se creó un ejercicio aplicando la misma metodología, pero adaptada a la situación de México, ampliada con datos del Inegi y con registros administrativos para generar diagnósticos estatales. Este índice a nivel estatal se ha publicado por más de cinco años y ha servido como referencia para impulsar reformas en distintas entidades. Su metodología, más amplia que la global, ha sido replicada incluso en la Unión Europea, tomando como base el modelo aplicado en México.

Recordemos que el índice permite llevar la mirada amplia y mantener una conversación sobre cuáles son las áreas de mejora. Una de las entidades en México en las que se ha demostrado que este índice es clave es Quintana Roo, donde ha permitido visibilizar la situación de las personas. Además, WJP ha realizado análisis para medir la independencia judicial, la rendición de cuentas y diversos programas que han surgido como parte de una agenda global, pero que también permiten observar e informar los avances en países específicos.

¿De qué manera WJP visualiza los momentos que vivimos mundialmente?

A nivel internacional, el Índice de Estado de Derecho ha registrado una caída durante muchos años. De hecho, el número de países en los que ha empeorado supera al de aquellos donde ha mejorado año con año, aunque este comportamiento no siempre se refleja en las mismas naciones. Se trata de una brecha que, en el último año, se acrecentó.

Existen tres grandes bloques de países donde el Estado de Derecho es muy débil; hay otros donde aunque no es tan débil se ha deteriorado a lo largo del tiempo, ahí están los países como Estados Unidos, algunos de África y Asia, en parte debido a las transiciones hacia gobiernos autocráticos. Finalmente, está el grupo de países donde el Estado de Derecho se ha mantenido alto, ha mejorado o bien, en los que existen procesos continuos de reforma, aunque este avance no siempre se sostiene debido a los cambios de gobierno.

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