¿Es posible que el impago de una deuda llegue a juicio? Esto supone la ley
Las deudas suelen estar acompañadas de muchas dudas y también de varios mitos. Uno de los más frecuentes es creer que cualquier retraso en un pago terminará automáticamente en una demanda.
Pero, ¿qué dice realmente la legislación mexicana sobre el impago de deudas? Aquí en el sitio “El Mundo del Derecho” te explicamos los detalles.
¿Qué dice la ley?
Cuando una persona incumple con el pago de una deuda, el acreedor puede acudir ante un juez para reclamar el cumplimiento de esa obligación, siempre que existan los elementos legales para hacerlo.
El Código Civil Federal, en su artículo 1796, establece que los contratos son obligatorios para las partes y deben cumplirse en los términos en que fueron celebrados. Esto significa que, si una de ellas incumple con lo pactado, la otra puede ejercer las acciones legales que correspondan para exigir el cumplimiento de la obligación, según sea el caso.
Sin embargo, esto no significa que toda deuda llegue automáticamente a los tribunales. Antes de iniciar un procedimiento judicial, es común que existan gestiones de cobranza, requerimientos de pago o intentos por alcanzar un acuerdo entre las partes.
¿Qué ocurre si el acreedor presenta una demanda?
Si el acreedor decide acudir a los tribunales, será un juez quien analice el caso y determine si la deuda existe, cuál es su alcance y si efectivamente hubo un incumplimiento.
Durante ese proceso, la persona demandada también tiene derecho a defenderse, presentar pruebas y hacer valer los argumentos que considere pertinentes. Es decir, la sola presentación de una demanda no significa que el deudor pierda el juicio, ni que exista automáticamente un embargo sobre sus bienes.
Solo una autoridad judicial puede determinar las consecuencias legales del incumplimiento, siempre conforme al procedimiento previsto por la ley y respetando el derecho de audiencia de ambas partes.
¿Todas las deudas terminan en un proceso judicial?
Aunque la ley permite reclamar el pago de una deuda ante los tribunales, en la práctica muchos conflictos se resuelven antes mediante convenios, reestructuras o acuerdos entre el acreedor y la persona deudora.
Por ello, recibir llamadas, mensajes o visitas de cobranza no significa que ya exista una demanda, ni tampoco que una persona pueda ser embargada de inmediato. Si el conflicto llega a juicio, será un juez quien valore las pruebas, determine si existe la obligación de pago y resuelva conforme a la legislación aplicable.
En conclusión: conocer los derechos y obligaciones en un asunto de deuda puede ayudar a enfrentarlo con mayor certeza, así para evitar caer en información falsa o amenazas que no estén respaldadas por un procedimiento legal.

