¿Menos tiempo en el buró de crédito? Esto dice la iniciativa
Ponerse al corriente con una deuda no siempre significa dejar atrás el problema. El registro puede continuar visible y pesar en futuras solicitudes de crédito.
Ante este panorama, una propuesta legislativa plantea reducir el tiempo que esa información permanece en el historial. Aquí en el sitio “El Mundo del Derecho” te explicamos los detalles.
¿En qué consiste la iniciativa?
El diputado Ricardo Mejía presentó una iniciativa para reformar los artículos 20 y 23 de la Ley para Regular las Sociedades de Información Crediticia.
Se trata de una propuesta que plantea reducir de 72 a 36 meses el tiempo durante el cual puede conservarse la información relacionada con incumplimientos de pago. En otras palabras: el plazo general disminuiría de seis a tres años.
Actualmente, el artículo 23 establece que las sociedades de información crediticia deben conservar los historiales que reciben durante “al menos un plazo de setenta y dos meses”. Además, el conteo de los registros negativos comienza a partir de que el primer incumplimiento se incorpora al historial.
En créditos con varios periodos de atrasos y pagos, el plazo se calcula por separado para cada etapa de incumplimiento. Así, la iniciativa busca que una dificultad económica no limite durante seis años el acceso de una persona a nuevos productos financieros.
El diputado explica que el objetivo es ofrecer una segunda oportunidad a quienes intentan recuperar su estabilidad financiera.
¿Qué ocurriría si la persona ya pagó su deuda?
La reducción del plazo no es el único cambio planteado en la iniciativa. También propone que al liquidarse la deuda, el registro negativo sea eliminado en un plazo máximo de 10 días.
Actualmente, pagar no borra de inmediato el antecedente. La ley obliga al acreedor a informar que la obligación fue cubierta y a retirar la clave que señala el incumplimiento, pero el crédito puede continuar visible con el pago actualizado.
El artículo 20 vigente concede hasta cinco días hábiles al banco, tienda o institución que otorgó el financiamiento para reportar el pago. Después de recibir esa información, la sociedad de información crediticia cuenta con tres días hábiles para actualizar su base de datos.
Con dicha iniciativa también se pretende reducir el plazo para que los otorgantes de crédito informen la liquidación. La intención real es evitar que una persona siga apareciendo como deudora por una actualización tardía, incluso después de haber cumplido su obligación.
Pero es importante aclarar que mientras exista el adeudo, el incumplimiento podría continuar reportado en el buró de crédito y ser tomado en cuenta por bancos y otras empresas al decidir si conceden un nuevo financiamiento.
¿Ya entró en vigor?
No, los registros negativos aún no desaparecerán automáticamente después de tres años. La propuesta fue turnada a la Comisión de Hacienda y Crédito Público de la Cámara de Diputados, donde debe ser analizada y dictaminada.
Para convertirse en ley tendría que ser aprobada por la Cámara de Diputados y el Senado. Después, el decreto tendría que publicarse en el Diario Oficial de la Federación (DOF).
En conclusión: el propósito de la iniciativa es que el historial refleje con mayor rapidez cuando una persona regularizó su situación y pueda comenzar a reconstruir su acceso al crédito.

