¿Qué requieren las comunidades para acceder a la defensa del medio ambiente? Esto dice un ministro
¿Qué ocurre cuando las personas que intentan proteger su territorio no encuentran una vía clara para hacerlo? Aunque el derecho a un medio ambiente sano está reconocido en México, llevarlo a la práctica puede representar un reto.
Se trata de uno de los principales retos de la justicia ambiental, aquí en el sitio “El Mundo del Derecho” te explicamos la postura de un ministro.
¿Qué necesitan las comunidades en favor del medio ambiente?
El ministro Irving Espinosa Betanzo afirmó que las comunidades necesitan acceder de manera efectiva a la justicia para defender su territorio y el medio ambiente.
Ese pronunciamiento se realizó durante el foro “Justicia para el Futuro: derechos de la naturaleza y diálogo de saberes”, organizado por la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) y la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
Ahí mencionó que la Corte debe garantizar que las poblaciones tengan posibilidades reales de acudir ante los tribunales cuando su entorno se encuentre amenazado.
Su planteamiento apunta a que la defensa no se quede en la presentación de una denuncia. También requiere escuchar a quienes viven el problema y considerar la manera en que una afectación cambia las condiciones de la comunidad.
Espinosa Betanzo sostuvo que las personas dedicadas a las ciencias sociales tienen la obligación ética de mirar la realidad desde la perspectiva de otros. Es decir, no se trata de una sentencia o criterio obligatorio.
“Solamente de esa forma podemos advertir los riesgos que generan la exclusión, la violencia y, precisamente, la injusticia”, enfatizó.
¿Por qué es necesario escuchar otras voces?
Espinosa Betanzo considera que para acercar la justicia a las comunidades también se requiere comprender los problemas desde la experiencia de quienes los viven.
Durante su participación, sostuvo que existe una responsabilidad ética de observar la realidad desde perspectivas distintas a la propia.
“Una de las obligaciones éticas que tenemos las personas que nos hemos dedicado a una actividad de las ciencias sociales es mirar la realidad a través de la mirada de otras personas”, expresó.
El ministro explicó que este ejercicio permite reconocer problemas que podrían pasar inadvertidos cuando un conflicto se analiza lejos del territorio.
“Solamente de esa forma podemos advertir los riesgos que generan la exclusión, la violencia y, precisamente, la injusticia”, enfatizó.
En los asuntos ambientales, escuchar a las comunidades ayuda a comprender no solamente qué recurso natural se encuentra en riesgo, sino cómo el daño puede alterar su vida y su relación con el lugar que habitan.
¿Cómo acercar la justicia ambiental a las comunidades?
El foro reunió a investigadores, activistas e integrantes de comunidades para intercambiar distintas formas de entender la protección de la naturaleza.
En la mesa “Alianza de saberes” participaron representantes de las comunidades quienes compartieron su visión sobre la justicia ambiental.
También se realizó el encuentro “¿Cómo escuchar a la naturaleza?”, en el que personas defensoras del territorio y especialistas hablaron sobre sus experiencias en la protección de los ecosistemas.
En conclusión: para defender el medio ambiente, las instituciones no deberían mirar los conflictos únicamente desde los expedientes. También necesitan escuchar a quienes conocen el territorio y enfrentan las consecuencias.

