¿Qué pasa si un estado cambia el sistema de pensiones? Esto dice una ministra
¿Qué ocurre con los años cotizados cuando un estado decide cambiar las reglas para el retiro? La preocupación no es menor, sobre todo para quienes llevan buena parte de su vida laboral construyendo una pensión.
La ministra Loretta Ortiz Ahlf retomó esta pregunta para explicar hasta dónde puede llegar una reforma. Aquí en el sitio “El Mundo del Derecho” te explicamos los detalles.
¿Qué explica la ministra?
La ministra Loretta Ortiz explicó que los estados sí pueden reformar sus sistemas de pensiones, siempre que ofrezcan certeza y mantengan a salvo los derechos adquiridos por trabajadores, jubilados y pensionados.
“Es posible reformar el sistema de pensiones siempre y cuando se brinde certeza a las personas trabajadoras y pensionadas, garantizando sus derechos adquiridos”, dijo.
Utilizó como ejemplo lo ocurrido en Nayarit, entidad que sustituyó su antiguo sistema de seguridad social por un esquema de cuentas individuales administradas a través del Fondo de Ahorro para el Retiro Digno.
Este cambio fue revisado por el Pleno de la Suprema Corte mediante la acción de inconstitucionalidad 99/2023 y su acumulada 100/2023, resueltas el 17 de agosto de 2026.
El punto central, según expuso Ortiz, fue determinar si el nuevo modelo respetaba la Constitución y protegía derechos como la seguridad social, la igualdad, la transparencia y la participación de los trabajadores.
¿La Corte permitió el nuevo sistema de pensiones?
Sí, el Máximo Tribunal validó su creación para las personas que trabajan al servicio del estado, pero esto no significa que haya aprobado toda la ley sin condiciones.
Las personas que ya se encuentran jubiladas o pensionadas conservarán sus derechos. La misma protección alcanza a quienes, antes del cambio, ya habían cumplido los requisitos necesarios para pensionarse conforme al sistema anterior.
En el caso de los trabajadores que continúan en activo, podrán permanecer en el régimen previo o incorporarse al nuevo Fondo. Si deciden cambiarse, deberán reconocerse sus años de servicio y las cotizaciones que hayan acumulado.
El Pleno también avaló el aumento de 30 a 35 años de cotización para recibir el 100 por ciento de la pensión por vejez. Esto es para evitar el colapso financiero del sistema y garantizar que pueda continuar pagando las pensiones.
Así, el cambio de modelo no obliga a los trabajadores a comenzar desde cero, sino que modifica la manera de administrar el retiro, pero no borra automáticamente lo que ya habían ganado.
En conclusión: la explicación de la ministra confirma que un estado puede cambiar la forma en que administra sus pensiones, pero no puede usar la reforma para desconocer derechos o dejar a los trabajadores fuera de las decisiones sobre su retiro.

