Metro: ¿es legal detener a una persona que lleva a su mascota en el transporte?
Viajar con una mascota dentro del Metro de la CDMX puede terminar en llamados de atención, retiro de estaciones e incluso discusiones con autoridades de seguridad.
Pero una de las dudas más frecuentes en redes sociales es si llevar a un perro o gato dentro del transporte público realmente puede convertirse en motivo de una detención legal. Aquí en el sitio “El Mundo del Derecho” te explicamos los detalles.
¿Qué dicen las reglas del Metro sobre las mascotas?
El Sistema de Transporte Colectivo (STC) Metro establece en el Reglamento de la Ley de Movilidad de la CDMX que “se prohíbe transportar animales, excepto animales de asistencia o de servicio”.
Sin embargo, el propio Metro y otros sistemas de transporte de la capital sí han permitido el ingreso de mascotas cuando viajan dentro de transportadoras cerradas y seguras.
Las únicas excepciones que pueden ingresar sin transportadora son:
- perros guía.
- animales de asistencia.
- y perros de servicio acreditados.
¿Pueden detener a una persona por llevar a su mascota?
En términos legales, llevar una mascota al Metro incumpliendo reglas internas puede derivar en:
- negativa de acceso
- retiro de instalaciones
- intervención de personal de seguridad.
Pero una detención formal solamente podría justificarse si existen conductas adicionales como:
- agresiones.
- alteración del orden.
- resistencia a la autoridad.
- poner en riesgo a otras personas.
Es decir, el simple hecho de llevar una mascota no necesariamente constituye un delito por sí mismo.
Además, las autoridades del Metro suelen aplicar primero medidas preventivas o de retiro antes de cualquier acción mayor relacionada con seguridad.
Metro ha insistido en usar transportadoras
El propio STC Metro ha emitido comunicados donde exhorta a usuarios a evitar ingresar con mascotas y, en caso de hacerlo, utilizar “transportadoras especiales”.
Las autoridades capitalinas también han señalado que estas medidas buscan evitar accidentes, impedir caída de animales a las vías y proteger tanto a usuarios como a las propias mascotas.
En conclusión: las reglas del Metro de la CDMX sí contemplan restricciones para el ingreso de mascotas, pero no implica automáticamente un delito ni justifica una detención formal.

