El reconocimiento de los seres sintientes: un paso para la paz, la justicia y la seguridad en la Ciudad de México
Por: Victor Hugo González Rodríguez
La Suprema Corte de Justicia de la Nación determinó que en la Ciudad de México son constitucionales los delitos por maltrato o crueldad contra animales no humanos, al reconocerlos como seres sintientes y avalar la imposición de sanciones penales para su protección.
Con ello, el marco jurídico capitalino, da un paso adelante para la protección de los seres sintientes, no sólo para su protección, además, la Corte confirmó que el Congreso de la Ciudad de México cuenta con facultades para legislar en materia de protección animal.
La protección animal es un tema necesario. Los seres humanos no respetamos al resto de las especies vivas del planeta.
Una vez superadas las visiones teológicas de los siglos que nos precedieron, los seres humanos se apartaron del respeto a la naturaleza y bajo la postura “antropocéntrica” las “civilizaciones” buscaron su beneficio a costa del resto de los seres vivos y del medio ambiente.
La protección entonces, ahora, resulta necesaria, hasta en tanto los seres humanos comprendamos que en el mundo cada ser vivo es imprescindible y mantiene el equilibrio; la extinción de cualquier ser sintiente, coloca en riesgo a la propia especie humana.
Desde el punto de vista penal, coincidimos en lo necesario de mantener en el Código Penal, la protección al bien jurídico de la integridad y vida de los “animales no humanos”, pues con ello se reconoce el fracaso de la humanidad, en nuestro caso de la Ciudad de México, respecto de la convivencia armónica y el respeto hacia los seres sintientes.
Nuestra generación debe caracterizarse por respetar toda la vida en el planeta. Hasta entonces, el marco jurídico debe responder a la protección y atención de los ataques y vulneración de los seres sintientes.
Seremos además una Ciudad de vanguardia, de derechos y de libertades, cuando respetemos cada vida en nuestro entorno. Por ello, aplaudimos el anuncio de la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, para la aplicación de una política pública derivada del reconocimiento de los animales como seres sintientes.
Recordemos que la criminología, la psicología y el activismo por los derechos de los animales, han sugerido que la crueldad hacia los animales es un precursor de la violencia humana.
Así, para consolidar la paz, la justicia y la seguridad de la Ciudad, comencemos respetando a todos los seres vivos.

