Violencia de género: así protege la justicia federal a las mujeres ante casos de acoso
Una agresión puede ocurrir en segundos, pero probarla puede tomar años. Por ello la falta de testigos y evidencia en los casos de acoso sexualmente es uno de los principales obstáculos para que las víctimas obtengan justicia.
Frente a este problema, la justicia federal ha establecido un criterio clave: el testimonio de la víctima puede ser suficiente para acreditar el delito, siempre que se analice con perspectiva de género y en su contexto. Aquí en el sitio “El Mundo del Derecho” te explicamos los detalles.
Testimonios de víctima para acreditar el delito
Un tribunal federal confirmó la condena contra un agresor que tocó lascivamente a una mujer en una tienda, conducta por la que fue declarado culpable de abuso sexual y lesiones.
Aunque el responsable promovió un juicio de amparo para revertir la sentencia, la autoridad judicial negó el recurso tras analizar el caso bajo un enfoque con perspectiva de género.
En su resolución, el tribunal reconoció que este tipo de delitos suele cometerse sin testigos, por lo que exigir pruebas adicionales puede convertirse en una barrera para la justicia. Por ello, estableció que “el testimonio de la víctima constituye una prueba fundamental” en delitos de carácter sexual.
Asimismo, determinó que la declaración no debe desestimarse por sí sola, sino valorarse en conjunto con las circunstancias del caso y el contexto en el que ocurrió la agresión.
La herramienta de perspectiva de género
El fallo también refuerza la obligación de las autoridades de juzgar con perspectiva de género, lo que implica reconocer las condiciones de vulnerabilidad en las que se encuentran muchas víctimas.
El tribunal consideró que las mujeres enfrentan obstáculos particulares al denunciar este tipo de conductas, por lo que los juzgadores deben evitar aplicar criterios rígidos que impidan sancionar a los agresores.
En ese sentido, se advirtió que “las agresiones sexuales suelen cometerse en ausencia de testigos”, por lo que descartar una denuncia por falta de pruebas directas implicaría ignorar la naturaleza de estos delitos.
Este criterio fortalece la protección judicial para las mujeres, al permitir que su testimonio tenga un peso real dentro del proceso y evitar que la falta de evidencia material sea utilizada como argumento para dejar impunes los casos de acoso.

