¿Se regulará la venta de boletos para la Copa del Mundo 2026? Esto dice Claudia Sheinbaum
A poco más de un año de que México vuelva a ser sede de una Copa del Mundo 2026, una de las principales dudas entre aficionados es: cómo se venderán los boletos para los partidos y si el gobierno intervendrá para regular precios o frenar abusos?
El tema ya llegó a la agenda pública y fue aclarado por la presidenta Claudia Sheinbaum, quien fijó una postura clara sobre el papel del Estado rumbo a la Copa del Mundo 2026. Aquí en el sitio “El Mundo del Derecho” te damos los detalles al respecto.
La venta de boletos es un asunto privado
Aunque la expectativa es alta y los costos de las entradas han generado debate, la mandataria dejó en claro que la comercialización de boletos no estará en manos del gobierno federal.
Durante una conferencia, Sheinbaum explicó que la venta de entradas para la Copa del Mundo 2026 corresponde a un esquema privado, encabezado por la FIFA y los organizadores del torneo, no por autoridades federales.
“La venta de boletos es un asunto privado, no interviene el gobierno. Interviene con Profeco para revisar que no haya ningún abuso a las personas consumidoras o quienes compran los boletos”.
Con ello, la presidenta subrayó que el gobierno no definirá precios, no administrará plataformas de venta ni participará directamente en la distribución de entradas para los partidos que se disputarán en territorio mexicano.
Sobre los precios de los boletos, Sheinbaum reconoció que algunas entradas pueden resultar elevadas para el público en general. No obstante, reiteró que se trata de un tema de mercado y organización privada, por lo que el gobierno no intervendrá para fijar costos.
La prioridad insistió, será que el proceso de compra sea transparente y que las y los aficionados cuenten con mecanismos de protección ante posibles irregularidades.
El papel del gobierno será a través de Profeco
Aunque el Estado no venderá boletos, sí tendrá un rol de vigilancia. La mandataria Sheinbaum señaló que la intervención gubernamental se limitará a la protección de los derechos de las personas consumidoras, principalmente para evitar fraudes, abusos o prácticas engañosas.
Esta supervisión se realizará mediante la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), que podrá revisar contratos, condiciones de venta y mecanismos de atención a quejas relacionadas con la compra de boletos.

