SCJN: ¿qué implica un dictamen pericial con perspectiva de niñez?
¿Qué cuidados deben existir cuando un menor participa en un juicio? Obtener información útil no debería significar someterle a preguntas difíciles de comprender ni hacerle revivir una experiencia dolorosa.
Para evitarlo, la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) explica cómo deben realizarse las evaluaciones especializadas que involucran a menores de edad. Aquí en el sitio “El Mundo del Derecho” te explicamos los detalles.
¿Qué significa un dictamen pericial con perspectiva de niñez?
Un dictamen pericial es un informe elaborado por una persona especialista para ayudar a un tribunal a comprender algún aspecto de un caso. Puede tratarse, por ejemplo, de una evaluación psicológica, médica o relacionada con el entorno familiar.
Si participa una niña, un niño o un adolescente, no basta con aplicar el mismo procedimiento que se utilizaría con una persona adulta. La evaluación debe considerar su edad, desarrollo, emociones, contexto y manera de expresarse.
La SCJN señala que su participación debe ser informada, protegida y atendida por especialistas en infancia, adolescencia y trauma. En términos sencillos, el menor de edad necesita saber qué sucederá, por qué se realizará la evaluación y quiénes estarán presentes, mediante una explicación que pueda comprender.
El objetivo no es orientar sus respuestas, sino ofrecer un espacio seguro para que pueda expresarse y aportar la información necesaria sin presiones.
¿Cómo debe realizarse una evaluación de este tipo?
Antes de comenzar, la persona especialista debe explicar el propósito y la forma en que se desarrollará la evaluación, tanto al menor de edad como a quien se encuentre a cargo de su cuidado.
También se deben garantizar privacidad, seguridad y acompañamiento. Dependiendo de la edad y las necesidades de cada persona, pueden emplearse dibujos, juegos u otros materiales que faciliten la comunicación.
Otro punto importante es evitar que repita una y otra vez hechos que ya contó. Cuando sea necesario y las condiciones del proceso lo permitan, la evaluación puede registrarse para reducir futuras comparecencias y prevenir que vuelva a pasar por una experiencia dolorosa.
La Corte precisa que el procedimiento debe estar “libre de revictimización”; es decir, no debe provocar nuevas afectaciones ni poner en riesgo el bienestar de niñas, niños y adolescentes.
¿Por qué es importante para una decisión judicial?
Estos informes pueden ayudar a quienes imparten justicia a entender mejor las circunstancias de un menor de edad antes de resolver un caso. Sin embargo, sus resultados solo serán útiles si la evaluación fue realizada por personal capacitado y con los cuidados adecuados.
Es decir, tratar a una niña o un niño como si fuera una persona adulta puede generar confusión, miedo o respuestas que se interpreten fuera de contexto. Una evaluación especializada permite reconocer su forma particular de comprender y contar lo ocurrido.
En conclusión: escuchar a un menor de edad dentro de un juicio no consiste únicamente en hacer preguntas, sino que también exige promete ver su dignidad y procurar que su paso por la justicia no se convierta en una nueva fuente de daño.

