SCJN firma acuerdo con Conapred: acciones para disminuir la discriminación
La justicia en México no siempre se vive igual para todos. Para muchas personas, acceder a ella sigue siendo complicado, lejano o incluso imposible, dependiendo de su origen, condición o contexto.
Frente a esa realidad, la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) y el Conapred dieron un paso que busca cambiar el fondo del problema: no solo las leyes, sino la manera en que se aplica la justicia en el país. A continuación en el sitio “El Mundo del Derecho” te explicamos.
Un acuerdo que va más allá del papel
La SCJN y el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred) firmaron un convenio de colaboración enfocado en fortalecer el acceso efectivo a la justicia, así como promover la igualdad y la no discriminación.
El acuerdo fue suscrito por el ministro presidente Hugo Aguilar Ortiz y la titular del Conapred, Claudia Olivia Morales Reza, quienes destacaron el carácter histórico del acto, al tratarse de dos personas indígenas firmando en representación de sus instituciones.
Entre sus objetivos están desarrollar herramientas, compartir capacidades técnicas y lograr que el derecho a la igualdad se aplique de forma real en las decisiones judiciales.
La justicia no debe ser un privilegio
Durante el evento, uno de los mensajes centrales fue claro: la justicia debe ser accesible para todas las personas.
“El acceso a la justicia no puede ser un privilegio. Debe ser un derecho real, cercano y comprensible para todas las personas”, se destacó desde el Conapred, al advertir que un sistema que no entiende la diversidad termina excluyendo.
En la misma línea, el ministro presidente subrayó el enfoque que busca impulsar la Corte: “un país que no discrimine, que no sea racista, clasista y donde se tenga la plena confianza de caminar, de interactuar, de expresar nuestras opiniones o de ser como somos sin sufrir discriminación”.
El propio ministro presidente lo reconoció al señalar que “no es suficiente hacer teoría, hacer dogma”, sino que es necesario aterrizar los derechos en acciones reales dentro del sistema de justicia.
En ese sentido, el ministro Giovanni Azael Figueroa Mejía enfatizó que el convenio implica “un compromiso para que la igualdad y la no discriminación no sean solo un principio constitucional, sino la regla que ordene y guíe la vida cotidiana de las personas”.
Igualdad real para todos
La ministra Lenia Batres Guadarrama destacó que el objetivo es avanzar hacia una igualdad sustantiva, no solo formal: “buscamos la igualdad sustantiva entre los géneros, pero también entre todas las personas que han vivido discriminación en la sociedad mexicana”.
Desde la sociedad civil, la expectativa también es alta. Donají Méndez Tello, defensora de derechos humanos, señaló que este tipo de acuerdos deben traducirse en “acciones concretas que garanticen que ninguna mujer, ninguna persona afrodescendiente, ni ninguna persona en situación de vulnerabilidad quede excluida del acceso pleno a la justicia”.
En conclusión: el convenio marca un intento por cerrar una brecha histórica, el reto ahora está en lo que realmente cambie para millones de personas en el día a día.

