¿Qué expresión discriminatoria invalidó la SCJN? Esto dice la sentencia
Una palabra mal definida en la ley puede hacer la diferencia entre sancionar una conducta o vulnerar derechos. Eso fue lo que detectó la Suprema Corte al analizar un delito de discriminación en Sinaloa.
Al revisar el caso, el Pleno concluyó que una de las expresiones del tipo penal no cumplía con los estándares de claridad exigidos por la Constitución, por lo que debía ser invalidada. Aquí en el sitio “El Mundo del Derecho” te explicamos los detalles.
La SCJN invalida una expresión
La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) declaró inválida la expresión “apoye a difundir” contenida en el artículo 189 del Código Penal de Sinaloa, que contemplaba sanciones de prisión y multa en el contexto de mensajes basados en odio, violencia o discriminación.
El Pleno determinó que esta redacción es problemática, ya que “no es lo suficientemente clara para que las personas sepan qué está prohibido, en qué condiciones y con qué grado de participación”.
El punto clave del fallo es que la expresión invalidada era demasiado amplia y podía abarcar conductas muy distintas.
De acuerdo con la Corte, esa ambigüedad podía incluir desde la reproducción de mensajes hasta “actividades periodísticas o informativas que, por sí mismas, están protegidas por la libertad de expresión”.
Por ello, se concluyó que la norma vulnera el principio de legalidad en su vertiente de taxatividad, previsto en el artículo 14 constitucional y en estándares internacionales.
El delito se mantiene, pero con límites claros
Es importante mencionar que la SCJN no eliminó el delito de discriminación, sino que acotó su alcance.
El tribunal validó expresiones como “provoque” e “incite”, al considerar que estas conductas sí tienen un significado claro y están dirigidas a generar actos que pueden ser legítimamente sancionados.
Además, enfatizó que, aunque existe una obligación de proteger a grupos históricamente discriminados, el derecho penal debe aplicarse con precisión para evitar afectar otros derechos.
En conclusión, la Corte dejó un mensaje claro: combatir la discriminación es necesario, pero las leyes deben redactarse con precisión para no vulnerar derechos como la libertad de expresión.

