Maltrato animal en México: ¿en qué casos pueden aplicarse penas mayores, según la SCJN?
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¿Una persona puede recibir una pena más alta por maltrato animal si actuó con extrema crueldad? La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) resolvió que sí es posible imponer castigos más severos, siempre que el acto se haya cometido utilizando métodos especialmente crueles.
Según el máximo tribunal, esta agravante no viola derechos constitucionales, pues no representa una doble sanción, sino un mayor reproche penal ante una conducta más grave. Aquí en el sitio de “El Mundo del Derecho” te damos los detalles.
La crueldad como agravante: el caso que originó el criterio
El fallo provino de un caso en el estado de Querétaro, donde un hombre colocó salchichas con alcaloide en un área común, provocando que tres perros rescatistas las ingirieran. Dos de ellos murieron y uno sobrevivió. El agresor fue condenado por maltrato animal con la agravante de haber utilizado “métodos crueles”, lo que derivó en una pena más elevada.
La defensa del sentenciado promovió un juicio de amparo directo, argumentando que esa agravante implicaba una doble sanción, en contravención del principio constitucional de non bis in idem (no ser juzgado dos veces por el mismo hecho). No obstante, la Primera Sala de la Corte concluyó que la agravante es válida, ya que no sanciona nuevamente los mismos hechos, sino que reconoce un mayor nivel de crueldad y sufrimiento innecesario.
“Lo que sanciona la agravante de “utilización de métodos crueles”, no es sólo la realización voluntaria de un acto cruel con el objeto de causar dolor o sufrimiento, sino la de emplear adicionalmente métodos que significativamente desvalorizan en mayor medida el bienestar animal, lo que repercute en la percepción social que se tiene en cuanto a la importancia de tratar a todos los seres vivos con compasión y respeto”, explica el comunicado de la SCJN.
¿Qué dice la ley sobre el maltrato animal en México?
En México, el maltrato animal no está regulado de forma uniforme a nivel nacional, pero entidades como la Ciudad de México, Jalisco, Estado de México y Querétaro ya cuentan con leyes específicas que sancionan este tipo de conductas.
En la capital del país, por ejemplo, el Código Penal prevé penas de uno a tres años de prisión por maltrato, que pueden aumentar si se causa la muerte del animal o si se emplean métodos que generen sufrimiento prolongado.
En el caso de Querétaro —lugar donde ocurrieron los hechos—, la legislación contempla hasta cuatro años de cárcel por causar daño o sufrimiento innecesario a los animales.
Sin embargo, con esta resolución, la SCJN establece que los jueces pueden imponer penas más altas cuando se demuestre el uso de medios particularmente crueles, como envenenamiento, tortura o lesiones intencionales con dolor prolongado.
Implicaciones del fallo: un paso hacia una justicia más empática
La resolución de la Suprema Corte marca un precedente importante al reforzar la posibilidad de castigar con mayor severidad los actos más atroces contra los animales. Si bien el delito de maltrato ya es sancionado en varios estados, este criterio brinda claridad legal sobre cómo diferenciar entre una agresión simple y una cometida con crueldad extrema.
Además, responde a una creciente preocupación social por los derechos de los animales, al reconocer que no todas las conductas deben recibir el mismo castigo si el sufrimiento infligido es desproporcionado.
Con esta sentencia, la SCJN abre la puerta a una interpretación más estricta y empática del derecho penal en materia de protección animal, reafirmando que los seres sintientes también merecen una defensa efectiva ante la ley.
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