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Inteli-iuris, la plataforma de enseñanza jurídica 

En un contexto abrazado cada vez más por las nuevas tecnologías, el estudio del Derecho se arropa de estas herramientas para alcanzar el nivel óptimo en favor de la sociedad actual 

Por: Isabel Olaya.

El uso de la tecnología en la actualidad es indispensable en la mayoría de los ámbitos. La educación y el derecho no son la excepción, más aún cuando hacen sinergia para formar a los futuros abogados. Un ejemplo es la plataforma Inteli-iuris, enfocada a la “divulgación jurídica y creación de cultura jurídica”, que también tiene diversos programas académicos. 

Uno de estos es la maestría en Derecho, Regulación y Gobernanza Democrática, de la cual soy profesor”, señala José Roldán Xopa, doctor en Derecho, quien es integrante de esta plataforma.

En este mundo cibernético en el que vivimos, Inteli-iuris emerge como una plataforma creada para el campo jurídico en México. El doctor Roldán Xopa conversó con El Mundo del Derecho sobre su oferta académica y su presencia en el ámbito jurídico en México. 

Platíquenos acerca de la maestría en Derecho, Regulación y Gobernanza Democrática, por favor.

El propósito de la maestría es dar respuesta a una serie de cuestiones que pensamos que son importantes en el país. Atravesamos por una etapa en la cual hay un cambio de gobierno y esto supone un entendimiento distinto, no solamente del gobierno, sino de la relación entre este y la sociedad. Siempre tiene, como es natural, cuestiones de tensión, de diferencia, de crítica. Aparte de que haya este tipo de procesos políticos, hay una constante que es cómo llevar a cabo la creación de mejores condiciones de desarrollo para el país, lo cual significa entenderlo en su pluralidad.

Independientemente de cuál sea el gobierno, el Derecho es importante porque es el referente común no solo del ejercicio de las funciones del Estado, también de la justicia, la legislación y la administración, porque estas tres funciones tienen relación con la Constitución o la ley. La siguiente cuestión es la relación que hay entre el gobierno y la sociedad, y es relevante porque el Derecho sigue marcando el cauce o la posibilidad de acción del Estado.

Y, por otra parte, porque la sociedad, como es plural, el referente común tiene que ver con sus derechos: el derecho a la libertad de expresión, a la protección de sus datos personales, al debido proceso cuando hay una afectación administrativa; cuando hay una afectación a sus libertades, a la libertad personal o al patrimonio que posee. Y, por lo tanto, cualquier actuación tiene que ser conducida por el Derecho.

Y la otra cuestión es que no solo basta tomar en consideración al Derecho en su forma, sino en cómo nos puede dar mejores condiciones. Un ejemplo: es crucial que el derecho al acceso al agua esté en la Constitución, regulado en la ley, pero si está en la ley y no tenemos agua en los hogares, en los comercios o en la industria, o si no contamos con agua de buena calidad en las casas o en los servicios públicos o en la industria, entonces no importa mucho su presencia en la ley si no la tenemos en la realidad.

Y ahí viene la otra parte, cómo en la realidad hacemos efectivos los derechos. Y la maestría tiene ese otro componente, no solo conocer la norma, sino también cómo es trascendente que las instituciones administrativas estén bien organizadas para que nos den un buen servicio público de agua. 

Lo que busca esta maestría es iluminar esos puntos que normalmente están oscuros. Cómo se organiza y funciona el Estado, pero pensando en qué resultados nos da la maquinaria pública.

El punto central de la maestría es cómo hacemos más corta la diferencia entre lo que nos dice la Constitución en el papel y lo que en la realidad no está, cómo podemos lograrlo.

Un paso adelante

Plataformas educativas y de divulgación hay muchas; sin embargo, la maestría que ofrece Inteli-iuris cuenta con aspectos especiales, tal como lo señala el doctor Rodán: “La maestría tiene varias cuestiones importantes. Uno, el programa en sí mismo con énfasis en el Derecho, pero igual posee un elemento relevante en Economía. Y ahí hay una matriz llamada regulación que da un economista y un abogado; por lo tanto, hay una apreciación interdisciplinaria. Otro elemento importante es que nos enfocamos en la toma de decisiones.

“Lo que vemos es cómo se toman decisiones para diseñar regulaciones y en casos individuales. No solamente es ver la decisión como un acto de voluntad, de aquello que a un funcionario se le puede ocurrir cuando tiene un caso concreto, sino cómo la normativa establece un procedimiento para que se tomen decisiones basadas en evidencia, con información relevante; de tal manera que las decisiones tengan el contenido más adecuado para resolver cierto problema y que así haya una mayor información y un mejor juicio”. 

¿Qué distingue a la maestría de Inteli-iuris de otros programas?

Yo creo que lo resumimos en los siguientes aspectos: el diseño del programa. Es distinto al que encontramos en otras opciones académicas que, por supuesto, también pueden ser buenas, pero tienen un componente, llamémosle, más tradicional.

Las maestrías que encontramos sobre Derecho son más jurídicas y, por lo tanto, están más enfocadas a mejorar o especializar los saberes jurídicos y las técnicas jurídicas de aplicación de la normativa. Nosotros también tenemos eso, pero nos importa mucho, por ejemplo, la argumentación jurídica.

Aquí entra la interdisciplina. Primero, materias relacionadas con regulación, que tienen un componente económico importante, pero también una parte matemática relevante, así como política pública.

Entonces, ¿por qué se nos dan estas dos cuestiones que son la parte más novedosa en el programa? Porque la política pública se refiere a cómo es posible identificar problemas públicos, cómo obtener información para conocerlos, cómo diseñarles distintas alternativas y cómo tomar aquélla que puede ser mejor si consideramos una diversidad de alternativas y que la elegida sea mucho más viable. 

¿Qué significa actualmente estudiar una especialidad en Derecho?

Yo lo ubicaría en dos cuestiones. Uno, a los abogados, en particular que trabajamos en los tribunales o en empresas, en los despachos o en la administración pública, nos va dando herramientas para mejorar nuestro conocimiento y, por supuesto, el desempeño que tengamos en estos distintos ámbitos profesionales. Entonces, en eso hay un mejoramiento y buscamos que nuestro perfil de egresado tenga esta diferencia, en cuál es su situación cuando ingresa al programa y cuál es el avance que va teniendo hasta ser egresado.

Lo otro tiene que ver con el beneficio que obtenemos socialmente, porque no nos limitamos a la formación del egresado, sino en su formación dentro del contexto en el cual hay problemas y su participación en el enfrentamiento, en la búsqueda de soluciones, en la presentación de propuestas en los conflictos que van más allá de su marco individual.

Yo creo que vivimos en un país con muchas carencias en distintos ámbitos. Si vemos los datos, tanto del Índice de Desarrollo Humano como los de Transparencia Internacional que se publican cada año sobre cómo están los países en la percepción de corrupción, nosotros no estamos muy bien ubicados y eso nos da una idea de los problemas.

O la información que da a conocer INEGI año con año. Hace unos días acaba de publicar la encuesta de percepción sobre servicios públicos y en algunos casos no estamos muy bien, por ejemplo, en la percepción de confianza hacia el sector público y eso nos da una mayor información sobre los problemas.

Entonces, nos proporciona datos importantes de cómo estamos y yo creo que si ubicamos la información de cuáles son los problemas y los conocemos, podríamos tener una mejor idea de a dónde apuntar para mejorarlos. En un país con tantas carencias, una de las piezas importantes es cuál es nuestro capital humano, cómo desde nuestras capacidades ubicamos el punto de apoyo para enfrentar problemas. Esta es la apuesta: cómo mejorar o poner el granito de arena en el mejoramiento del capital humano. Esa es una de las tareas que queremos hacer y hacerlo bien.

IA y tecnología

Sin duda, las nuevas tecnologías y la inteligencia artificial también se encuentran en la formación académica. El doctor Roldán responde, en específico, en relación con el Derecho.

¿Qué papel juegan las nuevas tecnologías y la inteligencia artificial en el estudio del Derecho, sobre todo en la plataforma Inteli-iuris?

Muy importante. Primero, tiene que ver con la manera misma en la cual se da la maestría, que es en línea, y eso implica que estamos haciendo uso de la tecnología, lo que permite tener un alcance mayor. Nuestros alumnos en esta primera generación están ubicados en varias partes del país: Sonora, Ciudad de México, Oaxaca, Querétaro, y eso ya es una virtud de la tecnología.

La siguiente cuestión es que contamos con una plataforma en la que alojamos las clases; de modo que tenemos un sistema híbrido con clases presenciales, pero también es posible que los alumnos busquen la grabación en el sitio de alojamiento que cuenta con los materiales de consulta que usamos en cada uno de los cursos. Aquí, de igual modo, viene la cuestión de la inteligencia artificial. Uno de nuestros profesores, Víctor Carreón, que es un economista doctorado en Chicago y matemático, al igual que varios abogados, como un servidor, José Roldán, y dos magistrados de circuito, el magistrado Jean Claude y la magistrada María Amparo Hernández, hemos desarrollado un proyecto de inteligencia artificial especializado en Derecho que es capaz de realizar una serie de tareas, tales como el análisis y la evaluación de sentencias, y que además tiene una vertiente de educación. Entonces, la cuestión está en cómo colocamos la importancia de la inteligencia artificial; un aspecto relevante se vincula con el análisis de los macrodatos para obtener una serie de resultados que nos permitan conocer, por ejemplo, cómo están trabajando los tribunales federales.

En eso, tanto el profesor Carreón como el magistrado Jean Claude tienen un primer libro que nos muestra cuál es el estado de las cosas en el Poder Judicial Federal. Aquí hay una parte de la inteligencia artificial para búsqueda de información que nos genera conocimiento. Esa es una primera importancia.

La siguiente es que con la inteligencia artificial podemos trabajar con esa información jurídica, particularmente en el caso concreto de sentencias, para evaluar de qué manera están trabajando los tribunales en el contexto de reforma judicial y, por supuesto, medir la calidad de las sentencias. Eso también nos permite tener información de si nuestro sistema judicial mejora, empeora o se mantiene igual. El otro asunto es el porqué de los resultados.

La tercera cuestión es que también nos permite trabajar con inteligencia artificial en el aprendizaje de los alumnos para resolver casos concretos. Es decir, la IA puede ser muy importante como un instrumento que nos dé elementos para tomar una decisión, pero es el ser humano el que resuelve. Por otra parte, también hay que tener alertas: todavía la IA alucina, le da por inventar datos y esto es un tema delicado cuando se trata de hacer un trabajo jurídico. 

Concluyo: es inevitable considerar la inteligencia artificial, pero también es importante que los programas educativos que nosotros tenemos recalquen cuáles siguen siendo las responsabilidades del profesional en Derecho cuando usa la inteligencia artificial. El cliente busca un consejo profesional y tiene que ser también una actuación profesional responsable.

Los profesores

Un aspecto básico en la integración del abogado son los profesores. El doctor Roldán habla sobre este tema.

¿Cuál es el perfil de los profesores de la maestría en Derecho, Regulación y Gobernanza Democrática?

Por exigencias mismas de la Secretaría de Educación Pública, un programa de posgrado debe tener una planta de profesores con acreditación del grado. Entonces todos nuestros profesores cuentan con maestría o doctorado.

Uno de nuestros profesores es el ministro de la Corte, José Ramón Cossío Díaz. Tenemos también profesores con grado de doctor: el profesor Roberto Lara, que es doctor por la Universidad de Alicante y académico distinguido. Está el doctor Sergio López Aylión, doctor en Derecho, investigador nacional nivel 3; lo mismo que el doctor Cossío.

Está el doctor Luis Manuel Pérez de Acha, distinguido abogado litigante, doctor en Derecho por la Universidad Nacional. Está el doctor Luis Felipe Nava, doctor en Derecho por una universidad española; el doctor Javier Martín Reyes, doctor en Derecho por la UNAM e investigador nacional. 

¿Y cómo acceder a esta maestría, doctor?

Nuestra próxima generación de maestría la abriremos en agosto de este año. Tenemos una página web, una cuenta de Twitter y de WhatsApp; también un número telefónico.

Háblenos de la relación entre El Heraldo con esta plataforma, doctor.

Estamos muy contentos de que tengamos un convenio de colaboración con El Heraldo, creo que hay la posibilidad de potenciar lo que hacemos en Inteli-iuris y, por supuesto, trabajar en colaboración con El Heraldo nos tiene muy contentos y entusiasmados y, desde luego, por todo aquello que El Heraldo considere para sus propias plataformas y actividades, estamos en la mejor condición de colaborar con nuestro esfuerzo, con los profesores que participan con nosotros; esto nos pondría en una línea de colaboración muy fructífera.


José Roldán Xopa

Forma parte de la plataforma Inteli-iuris, enfocada a la divulgación jurídica.

 Doctor en Derecho por la UNAM y profesor e investigador del CIDE.

 Investigador nacional Nivel II del Sistema Nacional de Investigadores.

 Ha sido servidor público en la CDMX y en la Secretaría de Gobernación. 

 Catedrático en diversas universidades, entre éstas, el ITAM.

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