Donald Trump y Groenlandia: ¿en qué consiste el acuerdo de EU con la OTAN?
La relación entre Estados Unidos y sus aliados europeos volvió al centro del debate internacional tras el anuncio del presidente Donald Trump sobre un acuerdo marco con la OTAN relacionado con Groenlandia y la seguridad en la región del Ártico. El anuncio se dio luego de semanas de tensiones diplomáticas y advertencias económicas que encendieron alertas en Europa.
Lejos de un tratado formal o de un cambio territorial, el acuerdo plantea una ruta de cooperación en materia de defensa y seguridad, y marca un giro en la postura de Washington frente a sus aliados. Aquí en el sitio “El Mundo del Derecho” te explicamos.
¿En qué consiste el acuerdo?
El entendimiento anunciado por Trump consiste en un marco de cooperación entre Estados Unidos y la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) para reforzar la seguridad en el Ártico, una región considerada estratégica por su ubicación geopolítica y por el creciente interés de potencias como Rusia y China.
El acuerdo no implica la compra, anexión ni control territorial de Groenlandia, sino el compromiso de trabajar con los aliados para fortalecer la vigilancia, la defensa y la coordinación militar en la zona.
Como parte del anuncio, Trump informó que retiró la amenaza de imponer aranceles a países europeos, una medida que había planteado en el contexto de las diferencias sobre Groenlandia y el papel de los aliados en la seguridad regional.
El mandatario señaló que el acuerdo será “bueno para Estados Unidos y para la OTAN”, al permitir una mayor corresponsabilidad entre los países miembros en la protección de una zona considerada clave para la estabilidad internacional.
El papel de Groenlandia y sus límites
Groenlandia, territorio autónomo que forma parte del Reino de Dinamarca, no pierde soberanía ni cambia su estatus jurídico con este acuerdo. Las autoridades europeas han reiterado que cualquier diálogo sobre la isla debe respetar su autonomía y las decisiones de sus instituciones locales.
El acuerdo tampoco contempla el uso de la fuerza ni acciones unilaterales por parte de Estados Unidos en el territorio.
¿Qué busca Estados Unidos?
El anuncio refleja el interés de Washington por reforzar su presencia estratégica en el Ártico, una región cada vez más relevante por rutas comerciales, recursos naturales y posicionamiento militar.
Al mismo tiempo, el acuerdo busca desactivar tensiones con sus aliados, trasladando el debate de la confrontación económica a la cooperación dentro de los mecanismos de la OTAN.
¿Qué sigue?
El acuerdo anunciado es un primer paso, no un documento definitivo. En los próximos meses se espera que Estados Unidos y sus aliados discutan detalles técnicos, alcances militares y mecanismos de coordinación, sin que ello implique modificaciones territoriales o decisiones unilaterales.
Por ahora, el mensaje central es político y estratégico: Groenlandia se mantiene como un punto clave en la agenda de seguridad internacional, pero dentro de los márgenes de la cooperación multilateral y no de la imposición.

