¿Cuándo se pueden colocar sellos de suspensión en los negocios? Esto dice la ley
Un sello de suspensión puede detener de inmediato la operación de un restaurante, bar o tienda. Sin embargo, en la Ciudad de México no basta con una inspección cualquiera para colocar uno.
La ley establece casos específicos en los que una autoridad puede impedir que un negocio siga operando, sobre todo cuando existe un riesgo para la seguridad o la salud de las personas. Aquí en el sitio “El Mundo del Derecho” te explicamos los detalles al respecto.
Riesgo de seguridad o sanitario
En la CDMX, la Ley del Sistema de Protección Civil y la Ley de Establecimientos Mercantiles permiten a la autoridad aplicar medidas de seguridad —entre ellas la suspensión— cuando detecta un riesgo inminente.
Esto ocurre, por ejemplo, si hay:
• Instalaciones eléctricas o de gas peligrosas
• Salidas de emergencia bloqueadas
• Sobreaforo
• Condiciones insalubres en manejo de alimentos
Si el riesgo puede afectar a clientes o trabajadores, la autoridad puede suspender de inmediato para prevenir daños.
Incumplimiento de requisitos obligatorios
Los sellos de suspensión también pueden colocarse sellos cuando el establecimiento opera sin cumplir requisitos legales, tales como:
• No contar con aviso o permiso de funcionamiento
• Carecer de Programa Interno de Protección Civil
• No tener autorizaciones sanitarias cuando la actividad lo exige
La Ley de Establecimientos Mercantiles de la CDMX prevé que el incumplimiento de estas obligaciones puede dar lugar a medidas de seguridad, incluida la suspensión temporal.
No se trata de cerrar por castigo, sino de impedir que el negocio continúe operando hasta regularizar su situación.
Suspensión bajo el marco de la ley
Además, la Constitución exige que todo acto de autoridad esté fundado y motivado. Eso significa que los sellos deben estar respaldados por una verificación y una causa legal clara.
Si el propietario considera que la suspensión fue indebida, puede impugnar la medida ante el Tribunal de Justicia Administrativa de la Ciudad de México.
En conclusión: los sellos de suspensión no son definitivos en la mayoría de los casos, pueden retirarse una vez que se corrigen las irregularidades.

