¿Buró de Crédito? Proponen reducir el plazo de seis años tras pagar una deuda
Para millones de mexicanos, aparecer con registro negativo en el Buró de Crédito puede significar un obstáculo económico, debido a que puede convertirse en la negativa de un préstamo, una tarjeta bancaria o incluso la contratación de ciertos servicios.
En ese contexto, la diputada Azucena Arreola, integrante del partido Morena, presentó una iniciativa para reducir el tiempo que una persona permanece con anotaciones negativas en su historial crediticio. Aquí en el sitio “El Mundo del Derecho” te explicamos los detalles al respecto.
¿Qué podría cambiar con la reforma?
La propuesta plantea modificar la Ley para Regular las Sociedades de Información Crediticia, que es la norma que regula el funcionamiento del Buró de Crédito y fija los plazos máximos para conservar datos financieros.
Actualmente, los registros negativos pueden permanecer hasta 72 meses, es decir un plazo de hasta seis años, dependiendo del monto de la deuda y del comportamiento posterior del usuario.
La iniciativa impulsada por Arreola propone reducir ese plazo a 36 meses, tres años, en determinados casos. Con el argumento de que mantener una anotación negativa durante tanto tiempo limita la recuperación financiera de personas que ya liquidaron sus adeudos.
Es importante aclarar que la propuesta no busca eliminar las deudas ni borra obligaciones pendientes. Sino que el objetivo es acortar el tiempo en que un antecedente negativo impacta la evaluación crediticia ante bancos y otras instituciones.
¿En qué etapa se encuentra la iniciativa?
Por ahora, la propuesta se encuentra en etapa de análisis legislativo. Esto significa que deberá ser turnada a comisiones para su dictaminación antes de pasar al pleno para discusión y votación.
Mientras no sea aprobada y publicada oficialmente, continúan vigentes los plazos actuales.
En caso de concretarse la reforma, las personas que hayan tenido atrasos podrían ver reflejada una actualización más rápida de su historial, siempre que hayan regularizado su situación. Sin embargo, el Buró de Crédito seguiría operando como registro del comportamiento financiero, y las instituciones continuarían evaluando el riesgo con base en la información disponible.

