Skip to content Skip to footer

Acoso en transporte público: ¿cómo se castiga en la CDMX?

Viajar en Metro, Metrobús o microbús no debería implicar miedo. Sin embargo, para muchas personas —principalmente mujeres— el trayecto diario incluye miradas insistentes, comentarios sexuales, tocamientos o incluso agresiones más graves. 

Frente a esta realidad, surge una pregunta clave: ¿el acoso en el transporte público se castiga en la Ciudad de México y qué sanciones prevé la ley? Aquí en el sitio “El Mundo del Derecho” te explicamos los detalles al respecto. 

El acoso sexual sí es delito en la Ciudad de México

En la Ciudad de México, el acoso sexual está tipificado como delito en el Código Penal local. La ley sanciona a quien, con fines sexuales y sin consentimiento, realice actos verbales, físicos o de persecución que afecten la dignidad, libertad o tranquilidad de otra persona, ya sea en espacios públicos o privados.

Cuando estas conductas ocurren en el transporte público, pueden ser investigadas y castigadas penalmente, sobre todo si existe insistencia, reiteración o un contexto de intimidación hacia la víctima.

Las sanciones previstas incluyen:

• Penas de prisión,

• Multas económicas,

• Y otras medidas legales determinadas por la autoridad judicial, según la gravedad del caso.

¿Qué conductas se consideran acoso en el transporte?

El acoso en el transporte público no se limita a tocamientos. La ley y los criterios de las autoridades consideran como acoso, entre otras conductas:

• Comentarios sexuales o insinuaciones no deseadas.

• Miradas lascivas persistentes.

• Fotografías o videos sin consentimiento.

• Tocamientos, roces intencionales o manoseos.

• Exhibicionismo o actos sexuales frente a otras personas.

Estas acciones pueden generar daño psicológico y sensación de inseguridad, especialmente en espacios cerrados o con alta concentración de personas.

¿Cómo se denuncia el acoso en transporte público? 

En la CDMX, las víctimas de acoso en el transporte público pueden denunciar los hechos ante la Fiscalía capitalina. Además, existen mecanismos de atención inmediata, como los módulos de orientación instalados en estaciones del Metro, donde personal especializado brinda apoyo jurídico y acompañamiento.

La autoridad puede iniciar una investigación penal y, en su caso, solicitar medidas de protección para la víctima, dependiendo de la situación.

Aunque el acoso en transporte público está tipificado y sancionado, organizaciones civiles y autoridades coinciden en que la denuncia sigue siendo baja, principalmente por miedo, vergüenza o desconfianza. Por ello, el combate a esta violencia no solo depende de la ley, sino también de políticas de prevención, atención y cultura de denuncia.

powered_inventiva_blanco (1) (2) (1)

© 2026 El Heraldo de México – All rights reserved