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5 errores de ley que provocarían que una familia pierda su herencia

Al hablar de una herencia, la primera recomendación suele ser hacer un testamento. Sin embargo, una familia puede encontrarse con dificultades legales incluso cuando ese documento existe. 

Aquí en el sitio “El Mundo del Derecho” te compartimos cinco errores que muestran cómo un descuido puede afectar el reparto de bienes. 

Error 1: Morir sin testamento 

Al no haber un testamento, existe la popular idea de que una familia se queda sin herencia. Pero la realidad es que se iniciaría una sucesión legítima, en la que la ley determinaría quiénes tienen derecho a recibir los bienes.

El Código Civil Federal establece que este tipo de sucesión procede “cuando no hay testamento, o el que se otorgó es nulo o perdió validez”. Para ello, los familiares deberán acreditar su derecho a heredar y seguir el trámite correspondiente; si no están de acuerdo sobre los bienes o sobre quiénes deben participar, el proceso puede complicarse. 

Error 2: No actualizar el testamento 

Hacer un testamento y olvidarse de ese documento durante años también puede causar problemas, debido a que una familia pudo crecer o adquirir nuevos bienes y el documento seguiría siendo el mismo que el día en que lo firmó. 

Eso no significa que el testamento deje de valer por haber pasado el tiempo, pero sí podría no expresar la voluntad actual de quien lo hizo. La ley define esto como un acto “personalísimo, revocable y libre”, por lo que puede modificarse mediante un nuevo testamento mientras la persona viva y tenga capacidad para otorgarlo. 

Error 3: Confundir herederos con beneficiarios 

Estar nombrado en un testamento no equivale a aparecer como beneficiario en un seguro de vida, una cuenta bancaria o una Afore. Cada producto tiene sus propias reglas y registros. 

Ahí puede surgir una sorpresa para la familia: que la persona señalada ante la institución financiera no sea la misma que todos esperaban. Por eso, además de revisar el testamento, conviene consultar y actualizar las designaciones de beneficiarios directamente con el banco, la aseguradora o la Afore. 

Error 4: No dejar identificados los bienes 

Reclamar una póliza cuya existencia nadie conoce puede parecer irónico, pero lo mismo puede ocurrir con una cuenta bancaria o con los documentos de una propiedad que la familia no logra localizar.

Dejar bienes y guardar escrituras, contratos, estados de cuenta y pólizas en un lugar accesible para alguien de confianza puede ahorrar búsquedas y trámites legales complicados. Es decir, la falta de documentos a la mano dificulta la búsqueda, pero no significa por sí sola que el dinero se haya perdido. 

Error 5: Elegir albacea sin pensar en sus responsabilidades 

Nombrar como albacea a la persona más cercana no siempre es la mejor decisión si no tiene tiempo o disposición para encargarse de la sucesión. La razón es que su papel incluye cuidar los bienes, formar el inventario, administrar el patrimonio y rendir cuentas a los herederos, tal como se menciona en el Código Civil Federal. 

Por eso conviene hablar con la persona elegida antes de nombrarla: tendrá que asumir una responsabilidad que va mucho más allá de repartir lo que dejó el familiar. 

En conclusión: ninguno de esos errores provoca que una familia pierda la herencia, el riesgo está en los conflictos legales que pueden surgir ante trámites pendientes. Por eso, revisar los documentos en vida ayuda a dejar menos dudas después.

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