¿Te pueden revisar tus pertenencias en una tienda comercial? Esto dice la ley
Mostrar el interior de una bolsa o mochila parece una medida sencilla para salir de una tienda. Pero el problema comienza cuando esa petición deja de ser voluntaria.
La ley protege la libertad y la integridad de los consumidores frente a revisiones impuestas, aquí en el sitio “El Mundo del Derecho” te explicamos los detalles.
¿Una tienda puede obligarte a revisar bolsa o mochila?
La respuesta es no. El personal de una tienda o negocio puede pedir al cliente que muestre voluntariamente sus pertenencias, pero no puede imponer la revisión mediante amenazas, fuerza física o una retención injustificada.
Así lo establece el artículo 10 de la Ley Federal de Protección al Consumidor, debido a que se prohíbe que los proveedores realicen actos contra la libertad, seguridad o integridad de las personas “bajo pretexto de registro o averiguación”.
Esta responsabilidad también alcanza a vigilantes, guardias y demás empleados del establecimiento, de acuerdo con el artículo 9 de la misma ley.
Por ello, negarse a abrir una bolsa no autoriza al personal a quitársela al cliente, introducir las manos en ella o practicar una revisión corporal.
Incluso cuando se activa una alarma, la tienda sí puede solicitar una aclaración. Pero no utilizar ese hecho como permiso automático para revisar las pertenencias por la fuerza.
¿Quién puede realizar una inspección?
La revisión en un negocio que esté vinculada con la investigación de un delito corresponde a la policía, no al personal de seguridad privada.
El artículo 268 del Código Nacional de Procedimientos Penales permite que los agentes inspeccionen a una persona y sus posesiones cuando exista flagrancia o indicios de que lleva objetos relacionados con el delito investigado.
Incluso antes de comenzar, la policía debe explicar el motivo de la revisión a los clientes, también debe ser externa y con total respeto a la dignidad de la persona.
Si una tienda retiene, amenaza o agrede a un cliente bajo el argumento de revisar sus pertenencias, puede enfrentar una sanción. Cuando el delito señalado no se comprueba, la ley también contempla la posible reparación del daño moral y una indemnización por los perjuicios ocasionados.
En conclusión: proteger la mercancía de una tienda no autoriza a pasar por encima de la libertad y la integridad de sus clientes.

