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¿Cuáles son las nuevas reglas para proteger el agua? Esto dice la ley 

El agua es indispensable para el consumo diario, la producción de alimentos y el desarrollo de las ciudades. Pero se enfrentan cada vez más retos en este recurso, lo que ha llevado a impulsar cambios en la legislación mexicana.

En respuesta a esta situación, el Senado de la República aprobó una nueva Ley General de Aguas y reformas a la Ley de Aguas Nacionales. Aquí en el sitio “El Mundo del Derecho” te explicamos los detalles. 

¿Qué cambia con la nueva Ley General de Aguas?

La reforma toma como punto de partida el artículo 4 de la Constitución, que reconoce el derecho de toda persona al acceso, disposición y saneamiento de agua para consumo personal y doméstico en forma suficiente, salubre, aceptable y asequible. Asimismo, establece la obligación del Estado de garantizar ese derecho.

Con ese fundamento constitucional, la nueva legislación incorpora medidas para mejorar la gestión del recurso hídrico, proteger las fuentes de abastecimiento y promover un uso más responsable del agua en todo el país.

Entre las principales disposiciones aprobadas destacan:

  • Se da prioridad al consumo personal y doméstico, por encima de cualquier otro uso del agua.
  • Se fortalece la participación de comunidades rurales e indígenas en la gestión y protección de los recursos hídricos.
  • Se impulsa la captación de agua de lluvia mediante sistemas pluviales en viviendas y edificaciones.
  • Se promueve el tratamiento y reúso de aguas residuales, con el objetivo de reducir el desperdicio y proteger ríos, lagos y acuíferos.
  • Se fortalecen las acciones de vigilancia ambiental, para supervisar el uso de aguas tratadas y no tratadas.
  • Se refuerzan los mecanismos de control y transparencia sobre las concesiones de agua, con mayores herramientas para supervisar el aprovechamiento del recurso.

¿Qué busca lograr la reforma?

De acuerdo con el Senado, el objetivo principal es colocar el derecho humano al agua y al saneamiento en el centro de la política hídrica nacional. En otras palabras: las decisiones sobre el uso y distribución del recurso deberán privilegiar que todas las personas tengan acceso a agua suficiente, segura y de calidad.

La legislación también busca que el acceso al agua no dependa del lugar donde vive una persona. Para ello, fortalece la participación de las comunidades en la toma de decisiones, impulsa el aprovechamiento del agua de lluvia y fomenta el tratamiento y reúso de aguas residuales como alternativas. 

Otro de los cambios consiste en ampliar las facultades de las autoridades para supervisar el cumplimiento de la ley, vigilar el uso de las concesiones y prevenir prácticas que puedan afectar la disponibilidad o la calidad del agua.

¿Qué leyes aprobó el Senado?

El Pleno del Senado aprobó la expedición de la Ley General de Aguas y, al mismo tiempo, reformó, adicionó y derogó diversas disposiciones de la Ley de Aguas Nacionales, con el objetivo de actualizar el marco jurídico que regula el uso, conservación, distribución y protección del agua en México.

Estas modificaciones buscan armonizar la legislación con el derecho humano al agua previsto en el artículo 4 de la Constitución, además de establecer reglas que permitan una administración más eficiente, transparente y sustentable del recurso.

Una vez que el decreto sea publicado en el Diario Oficial de la Federación (DOF) y entre en vigor conforme a los artículos transitorios, las autoridades deberán comenzar la implementación de las nuevas disposiciones para fortalecer el acceso al agua potable, proteger los ecosistemas y garantizar un manejo responsable del recurso para las generaciones presentes y futuras.

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