Futbol y Derecho | Reseñas de libros
Un niño corre detrás de un balón en un parque. No ha leído el reglamento de la FIFA; ni sabe qué es la Junta Internacional de Asociaciones de Futbol (IFAB, por sus siglas en inglés). Sin embargo, sabe perfectamente cuándo hubo falta, cuándo alguien hizo trampa o cuándo un gol no cuenta. Algo parecido ocurre con el Derecho. Aunque solemos imaginarlo encerrado en tribunales y códigos, el Derecho también vive en nuestras intuiciones más simples: en la idea de juego limpio, en el reclamo contra la injusticia, en la necesidad de reglas para convivir juntos. Tal vez por eso el futbol y el Derecho se parecen tanto. Ambos tienen reglas, árbitros, sanciones, estrategias, interpretación y polémica. Ambos intentan poner orden en medio del caos. Ambos revelan algo profundamente humano: nuestra necesidad de convivir bajo ciertas reglas compartidas.
De esa intuición nació Futbol y Derecho, libro que busca explicar principios jurídicos a partir de escenas futbolísticas. No desde la solemnidad del aula, sino desde la emoción del estadio. Porque hay ocasiones en que un fuera de juego explica mejor en qué consiste interpretar una norma que un tratado entero, y hay penales polémicos que ayudan a entender la cosa juzgada mejor que muchas clases de teoría del proceso.
Así, el lector encontrará que el “gol fantasma” de Geoff Hurst en la final del Mundial de 1966 sirve para explicar la aplicación estricta de las normas; que el retiro lento y emotivo de una leyenda permite hablar de la prudencia; que el VAR permite comprender la importancia de los recursos procesales; o que la designación de árbitros ayuda a entender mejor la independencia judicial.
En el libro aparecen Zidane, Maradona, Guardiola, Mourinho, Julián Álvarez, Robben, el famoso tiki-taka del Barcelona, los galácticos del Real Madrid, la jugada prefabricada, la chilena, la media tijera, el Camp Nou lleno para una semifinal femenil, y hasta un balón naranja usado en un partido bajo la nieve. Pero detrás de cada escena futbolística hay una pregunta jurídica de fondo: ¿qué es la justicia?, ¿qué significa interpretar una regla?, ¿cómo se limita el poder?, ¿qué diferencia hay entre culpa y dolo?, ¿por qué existen los derechos sociales?
La idea no es convertir el futbol en un tratado jurídico, ni reducir el Derecho a una simple metáfora deportiva. Lo que buscamos es algo distinto: mostrar que las grandes preguntas jurídicas no están tan lejos de la vida cotidiana; que el Derecho no es solo un conjunto de normas técnicas, sino una forma de organizar la convivencia humana en la justicia.
Pocas actividades muestran mejor la convivencia —con sus reglas, tensiones y pasiones— que el futbol. Quizá por eso millones de personas discuten una decisión arbitral como si fueran jueces constitucionales. Quizá por eso todos creemos saber cuándo hubo injusticia en un partido. El futbol tiene algo que el Derecho a veces pierde: cercanía con las emociones humanas, pero el Derecho tiene algo que el futbol necesita constantemente: reglas, imparcialidad y límites.
En el fondo, ambas realidades hablan de lo mismo: del conflicto y de cómo resolverlo; del juego limpio y de la trampa; del mérito, la sanción y la justicia. Porque al final, tanto en el futbol como en el Derecho, siempre hay algo en juego: a veces, un campeonato; en otras, la libertad,la igualdad o la dignidad de una persona. En los dos mundos se gana y se pierde, se reclama y se interpreta. Y en ambos, cuando las reglas desaparecen o no importan, el juego deja de ser justo.
El legendario neerlandés Johan Cruff afirmó que “jugar al futbol es muy sencillo, pero jugar un futbol sencillo es la cosa más difícil que hay”. Justo es lo que se pretende con Fútbol y Derecho, tender un puente entre esos dos mundos para que el entendimiento de lo jurídico sea simple. Además, hacerlo en un lenguaje accesible y cercano, porque el Derecho no debería ser un conocimiento reservado para especialistas; también puede aprenderse desde una cancha, una tribuna o en un gol al minuto 90.
AUTORES: José María
Soberanes Díez y Francisco Vázquez Gómez Bisongno.
EDITORIAL: Porrúa
Los derechos digitales: riesgos y oportunidades
La obra analiza los desafíos jurídicos de los derechos en el entorno digital frente a la inteligencia artificial, la privacidad y la violencia en redes sociales.
La acelerada transformación tecnológica de las últimas décadas ha modificado profundamente la manera en que las personas ejercen sus derechos, interactúan socialmente y participan en la vida pública. En este contexto, los derechos digitales se han convertido en un tema central para el análisis jurídico contemporáneo, debido a los desafíos que plantean fenómenos como la inteligencia artificial, el tratamiento masivo de datos personales, la desinformación y las nuevas formas de violencia en entornos virtuales.
Frente a este panorama, resulta indispensable reflexionar sobre la necesidad de construir marcos normativos capaces de garantizar la protección de la dignidad humana y las libertades fundamentales en el espacio digital.
El libro Los derechos digitales: riesgos y oportunidades, coordinado por Hilda Nucci González, Julieta Becerril Romero, Guillermo A. Tenorio Cueto y Armando Tadeo Terán Ongay, publicado por Tirant lo Blanch, ofrece un análisis de los derechos en el entorno digital.
La obra incorpora contribuciones de autores como Anahiby Becerril, Mario Cruz Martínez, Montserrat Olivos Fuentes, Eduardo Serdán Castro, Gisela Pérez Fuentes, Alexis Uvalle Aguilera, Enrique Rocha Bobadilla, Eduardo Gabriel Osorio Sánchez, Agustín Ramírez Ramírez, Tamara Hernández Juárez y Pablo Hooper Ramírez, quienes examinan cómo fenómenos como la inteligencia artificial, la desinformación y la explotación de datos personales transforman las bases del derecho contemporáneo.
A lo largo de sus capítulos, los autores abordan temas clave como el acceso y la neutralidad de la red, la privacidad, la libertad de expresión en redes sociales, el hostigamiento y la violencia digital, la desconexión digital y la gobernanza de internet, entre otros, destacando tanto riesgos como oportunidades; así, el enfoque colectivo articula diversas perspectivas teóricas y prácticas, enriqueciendo el debate jurídico actual.
Uno de los principales aciertos del libro es vincular los desafíos tecnológicos con la protección de la dignidad humana, subrayando la necesidad de marcos regulatorios sólidos y una ciudadanía digital informada. En conjunto, es una obra relevante que contribuye a la reflexión sobre los derechos digitales en el siglo XXI.
Coordinadores:
Hilda Nucci González, Julieta Becerril Romero, Guillermo A. Tenorio Cueto y Armando Tadeo Terán Ongay.
Editorial: Tirant lo Blanch
Fiscalías autónomas
Es una obra colectiva dedicada al estudio de las fiscalías como instituciones esenciales para la procuración de justicia y la consolidación del Estado constitucional de Derecho.
La obra cuenta con la presentación de Víctor Oléa Peláez y el prólogo del Dr. Raúl Contreras Bustamante, elementos que fortalecen su relevancia académica e institucional.
A lo largo de sus capítulos, participan especialistas como Dr. Rodrigo Brito Melgarejo, Dr. Ricardo Alexis Uvalle Aguilera, Dra. Elsa Ma. Agustina Valencia Parra, Dr. Marco Antonio Zeind Chávez, Dr. Rogelio Robles López, Mtro. Iván Adelchi Peña Estrada, Dra. Yvonne Georgina Tovar Silva, Mtro. Maximiliano González Solorio, Dr. Roberto Carlos Fonseca Luján y Dr. Gustavo Eduardo Castañeda Camacho, que ofrecen un recorrido histórico, conceptual y práctico sobre las fiscalías mexicanas, así como por incorporar una visión comparada con instituciones de procuración de justicia de otros países. Su valor no radica únicamente en describir el estado actual de estas instituciones, sino en proponer rutas de fortalecimiento para que las fiscalías puedan cumplir eficazmente con su función constitucional.
En suma, Fiscalías autónomas es una obra útil para juristas, académicos, estudiantes, servidores públicos y personas interesadas en comprender los retos actuales de la procuración de justicia en México.
Coordinadores: Dr. Marco Antonio Zeind Chávez y Dr. Rogelio Robles López.
Editorial: Tirant lo Blanch y la UNAM

