¿El estado puede construir en una localidad sin solicitar permiso? Esto dice la SCJN
Ver obras públicas sin licencias visibles o sin claridad sobre quién autorizó la construcción es más común de lo que parece. Pero la duda de fondo es: un gobierno estatal puede entrar a un municipio y construir sin permiso?
La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) ya fijó postura y la respuesta es contundente. Aquí en el sitio “El Mundo del Derecho” te explicamos los detalles.
Se invaden facultades municipales
El caso analizado por la Corte surgió en Campeche, donde el gobierno estatal realizaba obras públicas dentro del municipio sin tramitar licencias ante la autoridad municipal.
Este tipo de acciones generó una controversia legal sobre los límites entre los distintos niveles de gobierno: qué puede hacer el estado y qué le corresponde al municipio.
Al resolver la controversia constitucional 284/2024, la Suprema Corte de Justicia de la Nación invalidó las normas que permitían estas prácticas.
La razón fue clara: “se invalidaron las disposiciones que permitían realizar obras sin cumplir con la autorización municipal”.
El máximo tribunal concluyó que esas reglas invadían la facultad del municipio de autorizar y supervisar construcciones en su territorio.
¿Por qué importa esta decisión?
El fallo no solo trata de permisos, sino de competencias.
La Corte reafirmó que los municipios tienen atribuciones propias en materia de desarrollo urbano, lo que incluye:
• Autorizar construcciones
• Supervisar obras
• Regular el uso del suelo
Por eso, aunque el estado tenga facultades para realizar obra pública, no puede ignorar las reglas municipales.
Coordinación, no imposición
Con esta resolución, la Suprema Corte de Justicia de la Nación refuerza que los distintos niveles de gobierno deben actuar de forma coordinada.
Permitir que un estado construya sin autorización local rompe ese equilibrio y afecta directamente la autonomía municipal.
Lo esencial es que el Estado no tiene libertad absoluta para construir dentro de un municipio. Debe respetar las facultades locales, solicitar permisos y someterse a la supervisión municipal.

