¿Cuál sería la sanción por los fraudes en eventos deportivos? Esto dice la iniciativa
Alterar un partido, influir en su resultado o apostar con ventaja podría dejar de ser una práctica difícil de castigar en México. Una nueva iniciativa busca ponerle freno con sanciones penales claras.
El proyecto propone tipificar estos actos como delitos dentro del Código Penal Federal, en un contexto donde las apuestas han ganado terreno en el deporte profesional y, con ello, también los riesgos de manipulación. Aquí en el sitio “El Mundo del Derecho” te explicamos los detalles.
Hasta 10 años de cárcel por manipular resultados
El diputado Marcelo de Jesús Torres Cofiño plantea sancionar la manipulación fraudulenta de eventos deportivos con penas de cuatro a diez años de prisión.
La iniciativa establece que incurre en este delito quien “altere o influya deliberadamente en el resultado, desarrollo o estadísticas de una competición deportiva profesional”, con el fin de obtener un beneficio económico.
Además de la cárcel, se contemplan:
• Multas de mil a cinco mil veces la UMA
• Inhabilitación para ocupar cargos en instituciones deportivas
Apuestas, sobornos y uso de información también serán delito
La propuesta amplía el alcance para sancionar otras prácticas vinculadas a la corrupción deportiva.
Entre ellas:
• Utilizar información privilegiada para apostar
• Ofrecer dinero o beneficios a jugadores, árbitros o directivos para alterar un partido
• Encubrir recursos derivados de apuestas ilegales
Para estas conductas, se prevén penas de tres a ocho años de prisión.
Amenaza real para el deporte
En la exposición de motivos, el legislador advierte que “la creciente relación entre el deporte profesional y las casas de apuestas ha generado una amenaza real a la integridad de las competiciones deportivas”.
También reconoce que hoy existe un vacío legal: “la legislación penal mexicana impide sancionar adecuadamente conductas que no se encuentran claramente tipificadas”.
Frente a ello, sostiene que “esta reforma defiende el juego limpio y protege el valor ético del deporte frente a intereses económicos oscuros”.
En conclusión: la iniciativa propone castigar con hasta 10 años de prisión la manipulación de eventos deportivos y otras prácticas ligadas a apuestas, con el objetivo de cerrar vacíos legales y frenar la corrupción en el deporte.

