Por Roberto Illanes.
Ese es el monto autorizado por el INE para que las y los candidatos a Ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación hagan campaña para dicho puesto.
¿Es adecuada tal cantidad? diría que depende: Es mucho, si consideramos que se está compitiendo por un cargo que se remunera con un sueldo nominal mensual neto de: $172,032.00 (Ciento setenta y dos mil treinta y dos pesos 00/100 M.N.) de acuerdo con el Presupuesto de Egresos de la Federación para el Ejercicio Fiscal 2025. Lo que nos lleva a la pregunta: ¿Los candidatos aspiran a recuperar dicho monto? y si es así ¿Cómo?
Es mucho, si valoramos que una cantidad importante de candidatos provienen de la función pública, de cargos como; Jueces de Distrito, Magistrados de Circuito y Directivos en Dependencias Federales, cuyo sueldo oscila entre los $139,210.00 a $152,531.00. Entonces ¿Cómo lo pagarán? lo que nos remite a las preguntas previas ¿Aspirarán a recuperarlo? ¿Cómo?
Los candidatos que no cuentan con dichos recursos ¿Se financiarán? ¿A quién podría interesarle financiar campañas para elegir a las y los Ministros de la Corte? La respuesta me parece obvia y no creo que en la mayoría de los casos provenga de los amigos y familiares, más bien, me parece que aquí se abre una peligrosa puerta a intereses que, por decir lo menos, pueden ser oscuros.
Tal cantidad es insuficientemente peligrosa, si se considera que la campaña para Ministras y Ministros de la Corte es de índole nacional. Lo que ineludiblemente generará: o que se busque artimaña y media para superar dicho límite y encubrirlo, o que, efectivamente se respete tal restricción, pero a costa de que los candidatos no puedan darse a conocer y exponer sus propuestas en todo el territorio nacional, lo que si sucede en cualquier campaña a nivel Federal, como la presidencial.
De esta forma, se pone en tela de juicio y riesgo, el espíritu de la reforma, pues ésta se concibió para que toda la ciudadanía pudiera elegir a las y los integrantes de la Suprema Corte de Justicia de la Nación. Me pregunto, ¿Cómo podría un aspirante al Alto Tribunal, recorrer el país entero haciendo una campaña con tan limitado presupuesto?
Ahora bien, recientemente el INE estableció que los gobiernos, federal y estatales, no podrán hacer promoción de este proceso electoral. El INE también estableció una serie de reglas que restringen aún más la forma en que habrán de promoverse quienes aspiren a integrar la Corte, que van desde lo más absurdo, como la prohibición de utilizar vehículos que no sean propiedad del candidato (por ejemplo el vehículo de la esposa) al considerarse aportación en especie, lo cual no está permitido, hasta la prohibición de perifoneo, hacer uso de propaganda que no sea impresa en papel reciclado y el no pautar contenido en redes sociales. Aunado a un complejo sistema de fiscalización el “MEFIC” que no hace sino complicar más la labor de las y los candidatos.
Las y los abogados fueron sacados de los cargos públicos que venían ocupando, o de sus despachos donde venían ejerciendo, esto para convertirlos en políticos. Oficio que no les es propio, pero que además, se les impone con una serie de restricciones “apolíticas” que limitan sus aspiraciones, inhiben la participación ciudadana, abren las puertas a todo tipo de intereses dispuestos a financiar o impulsar tales candidaturas por cualquier medio.
La reforma judicial ya es una realidad, aquellos que pretenden boicotearla, desde el INE mismo o por otros medios, deben replegarse o, al menos no estorbar y contribuir para que esta histórica elección funcione. El debate y el conflicto en el que nos enfrentamos los mexicanos por esta polémica reforma, quedó atrás. Ahora, es tiempo de participar, de ejercer nuestro derecho al voto, de informarnos. Ahí está la plataforma “CONÓCELES” que el propio INE ha desarrollado y también está “San Google” que todo lo sabe.
De mi parte, este candidato a Ministro tenía todas las dudas sobre este proceso, pero hasta ahora, me consta que esto es legítimo, pues de otra forma, al ser totalmente ajeno a la política, simple y sencillamente no estuviera participando en la contienda, ya que antes eran los Presidentes de la República quienes proponían a los Ministros y era el Senado quien los elegía, en ese escenario, su servidor no tendría oportunidad alguna de aspirar a esta alta magistratura pues a ningún Presente ni Senador conozco.
¡Informémonos y votemos este 1° de Junio!