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La nueva era de la transparencia en México: ¿Qué sigue tras la extinción del INAI?

Por Hasuba Villa Bedolla

La transparencia es un principio fundamental de cualquier Estado democrático, pues garantiza el acceso a la información pública y fortalece la rendición de cuentas. En México, este principio ha experimentado cambios significativos en las últimas décadas, desde la creación del Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI) hasta su reciente extinción y sustitución por un nuevo marco institucional.

El 20 de diciembre de 2024, se publicó en el Diario Oficial de la Federación (DOF) el decreto de simplificación administrativa que ordena la desaparición del INAI y los organismos garantes de las entidades federativas. En su lugar, la nueva Ley General de Transparencia y Acceso a la Información Pública transfiere las funciones de acceso a la información a diversas dependencias gubernamentales, incluyendo la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno y un nuevo órgano desconcentrado denominado Transparencia para el Pueblo.

Este artículo analiza la evolución de la transparencia en México, las razones detrás del cambio normativo y las oportunidades y desafíos que representa esta reforma para el acceso a la información en el país.

La transparencia en México: un nuevo marco normativo e institucional

La falta de transparencia ha sido históricamente un problema en México. Antes de la creación de un marco normativo sólido, la información gubernamental estaba sujeta a la discrecionalidad de los funcionarios, lo que facilitaba la corrupción y el abuso de poder.

El primer gran avance en la materia se dio con la promulgación de la Ley Federal de Transparencia y Acceso a la Información Pública Gubernamental en 2002, que estableció la obligación de los entes públicos de garantizar el acceso a la información. Como resultado de esta legislación, en 2003 se creó el Instituto Federal de Acceso a la Información Pública (IFAI), antecesor del INAI, con la finalidad de garantizar el derecho a la información y resolver los recursos de revisión interpuestos por los ciudadanos.

Con la reforma constitucional de 2014, el IFAI se convirtió en el INAI, adquiriendo autonomía constitucional y ampliando sus facultades para garantizar la transparencia en todos los órdenes de gobierno. Sin embargo, a pesar de estos avances, la implementación del sistema de acceso a la información pública enfrentó diversas dificultades, incluyendo la resistencia institucional, la falta de sanciones efectivas y una limitada capacidad operativa en algunos estados.

La extinción del INAI y las nuevas disposiciones

El 20 de marzo de 2025 marcó un punto de inflexión en la historia de la transparencia en México con la desaparición del INAI. De acuerdo con la exposición de motivos de la nueva ley, la reforma busca optimizar recursos y evitar la duplicidad de funciones, trasladando las atribuciones del INAI a nuevas instancias gubernamentales:

  • La Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno ahora administra la Plataforma Nacional de Transparencia y gestiona la información relacionada con la Administración Pública Federal.
  • Transparencia para el Pueblo, un órgano desconcentrado, se encargará de resolver los recursos de inconformidad contra las resoluciones de las autoridades garantes.
  • Los órganos de control del Poder Legislativo y Judicial, así como los de las entidades federativas, asumirán la responsabilidad de la información en sus respectivos ámbitos.

Aunque la desaparición del INAI ha generado controversia, los defensores de la reforma argumentan que la centralización de funciones permitirá una administración más eficiente y menos costosa del acceso a la información pública.

Oportunidades y avances considerados en la reforma

La reforma en materia de transparencia abre la puerta a diversas oportunidades, entre esta, una mayor eficiencia administrativa; también mayor supervisión anticorrupción, pues la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno tendrá una mayor capacidad de fiscalización sobre la administración pública federal; y accesibilidad digital, ya que, la mejora en la gestión de la Plataforma Nacional de Transparencia puede facilitar el acceso a información pública a través de medios electrónicos.

Además, la nueva estructura permitirá la evaluación continua de los sujetos obligados y establecerá nuevas sanciones en caso de incumplimiento, lo que podría fortalecer la cultura de transparencia en el país.

Retos y desafíos del nuevo modelo

A pesar de sus potenciales beneficios, la desaparición del INAI también plantea riesgos en su capacidad operativa y de respuesta, ya que se desconoce si las nuevas instancias gubernamentales tendrán los recursos humanos y tecnológicos suficientes para atender las solicitudes de información con la misma eficacia que el INAI.

Asimismo, un reto clave será garantizar que la transición del sistema no afecte la continuidad del acceso a la información y la protección de datos personales de los ciudadanos.

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